Lunes, 6 de julio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Fuenteguinaldo homenajea a todos lo que han sido ‘esenciales’ durante el confinamiento

También se recordó a los fallecidos, se encendió una pequeña hoguera y se lanzaron fuegos artificiales

Coincidiendo con una de las noches más especiales del año, la de San Juan, Fuenteguinaldo llevó a cabo en la velada del martes un acto de homenaje a todas las personas que “han sido esenciales en el confinamiento”, según expresan las entidades promotoras del acto, la Asociación Cultural El Charaiz y el Ayuntamiento de la localidad, que contaron para su realización con la colaboración de otras entidades.

Asimismo, con este evento al aire libre dirigido por Juan Carlos Sánchez desde el atrio de la Iglesia, al que asistieron unas 150 personas (guardando las distancias de seguridad), se quería ayudar a “recuperar la ilusión en estos tiempos difíciles”, “sensibilizando en la responsabilidad individual y colectiva recién estrenada”, con el objetivo final de “animarnos a construir juntos un pueblo mejor”.

 

El acto arrancó con unas palabras de bienvenida antes de pasar a enumerar a todas esas personas “esenciales”, comenzando por los sanitarios y farmacéuticos, quienes “dieron un paso adelante, el miedo se lo guardaron para ellos y estuvieron arremangados manos a la obra”, “devolviéndonos el mejor rostro de la humanidad, el rostro de nuestra mejor esperanza”. En este punto hubo una mención para la doctora fallecida por el coronavirus Isabel Muñoz, que estuvo unos años en el Centro de Salud de Fuenteguinaldo, antes de tomar la palabra uno de los médicos de guardia de ese centro, y Chema el boticario.

A continuación, se mencionó a la Guardia Civil, “verdaderos ángeles de la guarda, han estado pendientes de todas las idas y venidas, y las salidas de casa de cada uno de nosotros”, con un trabajo “discreto y generoso”. Tras tomar la palabra el sargento, fue turno para los Bomberos, con cuyo paseo cada día “nos alegraron este confinamiento; estábamos deseando que pasaran por nuestra calle con la música y sus sirenas”. En este caso intervino Pablo Martín Ingelmo, presidente de los Bomberos de Fuenteguinaldo, que llevaron un camión a la Plaza.

La ronda siguió con la Residencia de Ancianos (“habéis logrado que nuestros mayores hayan estado protegidos”), los mayores y jubilados de Fuenteguinaldo (“sois la memoria de nuestro pueblo y un ejemplo de resistencia”), y el personal de ayuda a domicilio (que han acudido “afrontando miedos y generosidad”). En nombre de ellos intervinieron entre otros la directora de la Residencia, Cristina; y el presidente de los jubilados, Toño. En este punto Juan Antonio Lorenzo Marcos tocó y cantó el Resistiré.

El panadero Jesús Andrés Andrés tocó también poco después la gaita y el tamboril, a la hora de hablarse de los panaderos y panaderas, que “han seguido madrugando; vosotros sois los que nos habéis alegrado muchas horas y días de soledad y de espera”. Le siguieron el resto de comerciantes de tiendas, del estanco, o las entidades bancarias, apuntándose que “nunca como en estos días nos hemos dado cuenta de lo importante que son los comercios de la puerta de al lado; las famosas tiendas del barrio, vosotros habéis sido nuestras cajeras y las dependientas de las grandes ciudades”.

El acto continuó con los profesores y los niños, quiénes contaron a través de un dibujo cómo han vivido el confinamiento, acompañados del director del Colegio, Richar Sánchez, y de la presidenta de la AMPA, María Eugenia. Juan Carlos Sánchez dijo que “hemos descubierto que los niños desean con toda el alma volver al colegio; sólo cuando se pierde se descubre ese grandísimo valor añadido de poder ir al colegio”, esperando que los niños, cuando sean mayores, “recuerden esta experiencia, y cómo todos somos responsables de todos”.

Les siguió el reconocimiento a los agricultores y ganaderos porque, “nunca como en esta pandemia hemos visto que los que vivimos en la España vacía, en el mundo rural, éramos tan necesarios”, añadiendo que “no podríamos vivir sin la sabiduría acumulada a lo largo de los siglos en la cría del ganado y en el cultivo de la tierra”, y que “vivir en el campo ha sido más fácil para nosotros que para otros en las grandes ciudades”. Dentro de este apartado, tocó la gaita y tamboril Domingo Hernández Mateos, quién ha interpretado piezas durante el confinamiento desde su casa.

La ronda de “esenciales” finalizó con los que han recogido la basura: “muchos hemos valorado mucho más a los que cada madrugada nos recogían la basura; ya no nos molestaba ese ruido de los camiones, sino que nos parecían tan esenciales estos servicios”. Según fueron saliendo varios de estos colectivos presentaron una pieza simbólica distintiva (por ejemplo, en el caso de estos trabajadores, llevaron un mono).

Para rematar, intervino la alcaldesa de Fuenteguinaldo, Lourdes Palos Carreño, quién llevó un cuadro con el escudo de la localidad. Cuando tomó la palabra, insistió en la responsabilidad de seguir actuando sin perder de vista al coronavirus.

Ya como gestos finales, hubo en primer lugar un recuerdo a los fallecidos en el pueblo o fuera de allí durante el confinamiento, por coronavirus u otros motivos: Juan Castaño Morán, Luis Corral Bellido, Aurora Valiente Blanco, Palmira Sánchez Baz, María Patón Valencia, Carmen Sánchez Báez, Valentín Castaño Sánchez, Caridad Estévez Gómez, Fabriciano Carballo González, Ramón Dorado Rodríguez, y Antonia (esposa de José Luis Dorado), realizando una oración el párroco Antonio Risueño en memoria de todos ellos.

La velada continuó con el encendido de la Hoguera de San Juan, más sencilla de lo habitual, con un par de haces de tomillos, a los que también se arrojaron guantes y mascarillas, y los dibujos hechos por los niños, que se colocaron en círculo alrededor del fuego, que esta vez no fue saltado por nadie. Por último, se lanzó una batería de 100 disparos de fuegos artificiales, y se repartieron perronillas y refrescos, mientras sonaba la versión del confinamiento del Resistiré.