Jueves, 1 de octubre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

San Cristóbal celebra la Octava de Corpus con 4 paradas, tres a cubierto y una a la puerta

Para este recorrido se colocó el Santísimo en una custodia que no es la que se saca a las calles en procesión

Cumpliendo la tradición, la Parroquia de San Cristóbal de Ciudad Rodrigo celebró en la mañana del domingo, una semana después de que apareciese en el calendario litúrgico la Festividad del Corpus Christi, la denominada Octava de Corpus, en la cual el Santísimo Sacramento sale todos los años a las calles del barrio para visitar varios altares (en los últimos años, 3).

Este año, debido a las restricciones por el coronavirus, no se realizó procesión por las calles, pero sí hubo un recorrido procesional por el interior del templo, saliendo incluso brevemente a las puertas del mismo. En concreto, el Santísimo realizó cuatro paradas, tres a cubierto (en los dos altares laterales –en los que están las imágenes de San Sebastián y la Virgen del Rosario- y en el altar mayor) y una cuarta justo a la puerta principal de la Iglesia.

 

El párroco Rafael Caño colocó en cada uno de esos altares la custodia en la que iba el Santísimo Sacramento, que como explicó el párroco no es la que se suele sacar en procesión a las calles en este barrio, sino que, aprovechando la brevedad del recorrido, había cogido una de mayor peso, que prácticamente no se usa (de hecho él no la había usado todavía en el tiempo que lleva al frente de la Parroquia).

Junto al Santísimo y al párroco, la pequeña comitiva fue integrada por una cruz, el estandarte de la Adoración Nocturna, las personas que ejercieron como mayordomos del Santísimo (Eloy y Paco), y varios niños con velas, mientras el resto de fieles permanecieron en sus bancos mientras se llevó a cabo el desfile. A estos fieles se les indicó que no hacía falta que se arrodillasen, para así tocar lo menos posible los bancos.

Concluida la procesión (que estuvo precedida por la habitual misa de las 11.30 horas, animada por los coros), se dio por finalizada la celebración, comenzando acto seguido la obligada desinfección del templo para que estuviera listo para la siguiente misa.

Ver más imágenes: