Lunes, 13 de julio de 2020
Las Arribes al día

El Abadengo se une en la defensa de una atención sanitaria de calidad en su medio rural

Los residentes en la Zona básica de salud de Lumbrales rechazan la reducción de un médico en las guardias y el cierre de los consultorios de los pueblos

Los vecinos del Abadengo han mostrado hoy su preocupación por la atención sanitaria en el medio rural y más concretamente por los cambios sufridos en las últimas semanas en la zona básica de salud de Lumbrales.

Mas de 600 personas, entre ellas varios alcaldes y concejales de los ayuntamientos de la comarca, han asistido a la concentración que con el lema 'Por una sanidad digna en el Abadengo' se ha celebrada esta tarde la puerta del centro de salud de Lumbrales, convocada por un grupo de vecinos de Lumbrales y otros pueblos de la comarca alertados por el deterioro en los medios de atención primaria.

En la calle del centro de salud y aledañas, se reunió gente de todas las edades y de todas los pueblos de la comarca, todos con mascarillas y guardando las medidas de seguridad, portando pancartas y carteles con lemas reivindicativos, como 'Con la salud no se juega, con la Sanidad no se negocia', 'No a los recotes en sanidad rural', "sin medicos, sin enfermeros, sin recursos sin gente, sin presente", "mismos impuestos mismos servicios", "Sin sanidad volvemos a la fase O"......

La lectura de un manifiesto (que publicamos integramente en esta información), a cargo de dos mujeres, una de Lumbrales y otra de Sobradillo, fue muy aplaudida por los asistentes. En el texto leído se hace especial hincapie en denunciar los cambios en la atención sanitaria en la zona basica de salud de Lumbrales durante y después del confinamiento por el Covid-19, como la supresión de un médico en el servicio de urgencias del centro de salud de Lumbarles y la supresión de las consultas presenciales programadas en los consultorios locales de los pueblos del Abadengo. En el manifiesto se exige al Sacyl una atención de urgencias con dos médicos en el servicio en el centro de salud de Lumbrales para garantizar que el centro no permanezca horas cerrado (como ya está pasando estos días) y también el mantenimiento de las consultas programadas en todos los consultorios locales.

Escrito ratificado por todos los colectivos de la comarca

El acto celebrado esta tarde es el punto de partida de la campaña que tiene como objetivo conseguir una sanidad digna y de calidad en la comarca del Abadengo. El paso siguiente será, según explicó uno de los miembros del grupo convocante, será la redacción de un escrito que recoja todas las inquietudes, peticiones y propuestas en materia sanitaria que será ratificaco con la firma de todos los colectivos sociales de la comarca y que será remitido a la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca y a la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

En esta batalla, ‘que ojalá no sea muy larga ni dura’, se espera contar con el respaldo de los Ayuntamientos de los pueblos del Abadengo, con todos y cada uno de los concejales y concejalas "que sin duda comparten nuestra inquietud, nuestra preocupación como vecinos, como habitantes de esta comarca".

 

Comunicado leído en el acto de concentración

Buenas tardes a todas y a todos.

Para empezar, deciros que hoy, ahora, soy yo quién está aquí con el micrófono leyendo este manifiesto. Si bien, aquí podría estar cualquier ciudadano, no sólo de nuestra comarca, si no de cualquier zona rural de Castilla y León.

Somos los vecinos y vecinas del Abadengo. No somos ni una asociación, ni un movimiento, ni venimos de la mano de ningún partido político. Somos los vecinos y vecinas del Abadengo. La sociedad civil. Somos los que habitamos estas tierras. Los que conocemos el día a día de vivir en un pueblo.

Cómo sabréis, hoy nos encontramos aquí para reivindicar nuestra sanidad. En estos tiempos dónde se ha hecho patente la importancia de nuestro sistema de salud, no podemos tolerar las medidas sanitarias que estamos sufriendo en nuestra zona de salud.

La zona de Salud Básica de Lumbrales -que engloba a todos los habitantes de Hinojosa de Duero, La Fregeneda, Fuenteliante, Bañobarez, Olmedo de Camaces, Cerralbo, La Redonda, Ahigal de los Aceiteros, Sobradillo, Bermellar, San Felices de los Gallegos y Lumbrales- ha sido una de las áreas menos afectadas por el Covid-19 en Castilla y León.

Los vecinos y vecinas de los doce pueblos hemos pasado con inquietud pero con mucha responsabilidad la pandemia del Covid-19. Y de nuestro esfuerzo hemos conseguido nuestro gran éxito: “no ha habido un sólo contagio en más de 6 semanas seguidas”. De hecho, como sabréis, fuimos una de las 16 zonas básicas de salud que el gobierno autonómico propuso para pasar a la fase 1.

Pues bien, superada la fase critica de la pandemia con un resultado impecable, nos hemos encontrado con una “desagradable sorpresa” en nuestra atención sanitaria. La Junta de Castilla y León ha decidido “castigarnos” por nuestro buen comportamiento en la pandemia denostando nuestro sistema de salud. Procedo a enumerar los cambios:

Durante el confinamiento se ha suprimido un médico del servicio de urgencias. Hasta hace dos meses las guardias médicas se realizaban por dos facultativos, además de un enfermero. ¿Qué supone esto? Que habiendo una sóla médica y una sola enfermera, si salen a atender una urgencia, las urgencias en el centro de salud de Lumbrales quedan cerradas.

Durante el confinamiento se han suspendido las consultas en los consultorios de resto de municipios de la zona, atendiéndose solamente las urgencias en el centro de salud de Lumbrales. Y tras el confinamiento, las consultas presenciales programadas en el resto de pueblos 1, 2 o 3 días a la semana, pasarán solamente a ser presenciales con cita telefónica previa, por lo que no se garantiza el mantenimiento de las consultas programadas semanalmente.

Teniendo en cuenta que nos encontramos a 100 kilómetros del centro hospitalario más cerca y que la mayoría de nuestros vecinos y vecinas tienen una edad avanzada, es para echarse las manos a la cabeza. ¿Qué pasará entonces cuando una vecina de Bañobárez requiera asistencia sanitaria de urgencia y el único equipo médico se encuentre en La Fregeneda, a más de 28 kilómetros de distancia atendiendo a otro vecino?

La paulatina reducción de la atención continuada no es nueva. Hace apenas unos años contábamos con 13 plazas para facultativos. Ahora a 7. Y es más, todas somos conscientes de los deficitarios medios técnicos que existen. Y aún más, el centro de salud solo cuenta con un administrativo, que se ocupa a su vez de varias tareas además de atender la única línea telefónica existente.

Nuestros alcaldes, se han puesto en contacto con la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca. Según la información remitida a los medios de comunicación, desde la gerencia se comprometieron a mandar un equipo de apoyo “los viernes y los sábados de los meses de julio y agosto”, argumentando que es cuando se incrementa la presión asistencial. Es decir: ¨las urgencias serán atendidas por un sólo médico y un enfermero todos los días del año”. Excepto los viernes y sábados de julio y agosto.

Desde la gerencia además se anunció la incorporación de 2 médicos de atención ordinaria. Sin embargo, la incorporación de estos dos médicas no supone un refuerzo ni un aumento de facultativos, sino que se están cubriendo dos plazas vacantes por jubilación, una en Lumbrales y otra en Hinojosa de Duero.

Por todo, no queremos ser ciudadanos de segunda. No estamos dispuestos y dispuestas a aceptar esta situación. Vivimos a 100km de Salamanca y pagamos los mismos impuestos que quiénes viven en las ciudades. Nuestras vecinas y vecinos son mayoritariamente personas que requieren atención médica de respuesta rápida y de calidad. Parte de nuestra economía depende del gran número de residencias de mayores de nuestros municipios, personas que también merecen servicios dignos y que con la crisis del Covid se ha visto el abandono al que les someten. Vivimos en municipios separados con hasta más de 30 kilómetros entre sí, conectados por carreteras en muy mal estado que con un solo equipo de sanitarios no podría dar un servicio de urgente. Decimos Basta!! Las vecinas y vecinos del Abadengo no vamos a aceptar el destrozo de nuestra sanidad.

Por todo ello, exigimos:

Una atención médica de urgencia que esté disponible siempre. No queremos carteles de “vuelvo en 5 minutos”. El centro de salud con urgencias no puede estar cerrado en ningún momento. Y para ello necesitamos que haya dos médicos de servicio. No queremos llegar a urgencias con nuestro hijo, nuestra hija, nuestro padre, nuestra madre, nuestra abuela o nosotros mismos y tener que esperar 1, 2, 3… horas hasta ser atendidos porque nuestros sanitarios están fielmente realizando su trabajo.

Queremos que se mantengan las consultas programadas en todos los consultorios locales. No podemos permitir que haya usuarios del Sistema de Salud de segunda clase.

Queremos una UVI móvil medicalizada, una solución fáctible para la realidad sociodemográfica de nuestra zona.

Queremos parar la sangría de reducción en las plazas de médicos y médicas de familia.

Con la salud no se negocia. No somos números, somos personas.

¡¡¡Por una sanidad rural digna!!!

 

  • Los asistentes aplaudieron el manifiesto leído durante la concentración / E. Corredera
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