Lunes, 28 de septiembre de 2020

La cultura no es una actividad de tiempo libre...

...es lo que nos hace libre todo el tiempo. Nos repetimos constantemente en voz alta esta reflexión de la escritora Luisa Etxenike para confirmar que no hemos soñado que antes vivíamos de ella, que nuestro trabajo no era un mero entretenimiento sino un aporte social, educativo, cultural para ayudar a crear personas más libres, más críticas, más preparadas para enfrentarse a un mundo en constante cambio.

Tenéis que ayudarnos a no perder al esperanza de volver a recuperar la ilusión por promover la lectura y la creatividad como una premisa necesario y con valor, no gratuita. Entendemos la situación, la hemos sufrido (y la estamos sufriendo todos) de forma global, cada uno intentando salir a flote con una situación personal diferente pero sintiéndonos arropados y conectados a través de Internet, de los aplausos, de las videollamadas…

Pero va llegando una “nueva normalidad” a la que tenemos que ir adaptándonos y le pedimos de corazón a las instituciones, que son las que ahora mismo disponen de los medios más adecuados para “tirar del carro” que apuesten por las personas, que la economía no deja de ser una ciencia orientada a satisfacer las necesidades humanas y, si a recuperar la salud nos están ayudando, casi con su vida, los sanitarios, a recuperar cierta normalidad nos tienen que ayudar ellos. Y por supuesto que entendemos que la incertidumbre no es fácil de superar y que no se deben dar pasos en falso pero también comprendemos que es un momento crítico para apostar por todos los sectores y ayudar a construir una realidad en la que la cultura no se convierta en una actividad de tiempo libre, sino en lo que nos hace libres todo el tiempo.

Habría sido muy difícil vivir estos días de confinamiento total en casa sin banda sonora, sin los ratitos de lectura en familia, los estrenos cinematográficos online, sin las historias que todos y cada uno de nosotros hemos ido escribiendo sobre esta pandemia. Las palabras con emoción, con imágenes, con música, como sea pero compartidas nos han ayudado a salvarnos. Así que ahora os pedimos ayuda: ayudadnos vosotros también a que no nos falte ni el espacio ni el tiempo para seguir compartiendo historias.

Muchas gracias,

Rebeca Martín