Sábado, 6 de junio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Carta de Tomás Muñoz Porras en el Domingo de la Divina Misericordia

Una semana más, el responsable de la Parroquia de San Andrés de Ciudad Rodrigo remite una carta a sus fieles

1.- Una semana más me dirijo a todos los buenos hijos e hijas de San Andrés para llevaros unas palabras de esperanza en el nombre del Señor. Porque la esperanza es un don de Dios que pido intensamente para todos vosotros, en medio de esta tragedia sin igual que vivimos en la confinación de nuestros hogares.

Además, estas cartas desean ser un cauce de información, para daros cuenta de las acciones e iniciativas que se llevan a cabo desde la Parroquia que, a pesar del encierro, ha de permanecer “viva”.

Un domingo más deseo congregaros en este día del Señor. Congregaros en la fe y en el vínculo que nos une como familia del Señor que peregrina en la Parroquia de San Andrés.

2.- Durante la larga y “encerrada” cuaresma, teníamos una meta en el horizonte, una meta a la que llegar con ilusión a pesar de las dificultades y de lo incierto de nuestra salud. Esa meta era LA PASCUA.

Y hemos llegado. Hemos podido vivir con gozo y con ilusión la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Un año más, hemos gritado ¡ALELUYA! ¡GLORIA A DIOS!

Pero continuamos en la situación de confinamiento. Si hemos tenido una Cuaresma (40 días) casi de encierro, me temo que tendremos también una PASCUA CONFINADA, y desearía que en este momento pusiéramos nuestro corazón y nuestra mirada en “otra meta”. La próxima meta será el final de la Pascua: la EFUSIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. Es decir, PENTECOSTÉS (50 días), que será, si Dios quiere, el día 31 DE MAYO. 50 días de Pascua, de camino sacrificado, a veces silencioso y siempre con la nostalgia de la libertad que ahora no tenemos. Pero será un camino de PASCUA, de PASO, de LIBERACIÓN y de GOZO.

Una Pascua confinada hasta llegar al 31 de mayo. Y si esta peste maldita ha pasado, será un hermoso día de reencuentro y de liberación en el Espíritu. Pediremos todos al Espíritu Santo que como FUEGO abrasador y como VIENTO impetuoso, arrase y destruya a esta enfermedad que nos asola.

3.- La Pascua es un tiempo de alegría y no podemos permitir que esta pestilente enfermedad borre la alegría de la Pascua, que el dolor y la tristeza por la tragedia, no corrompa nuestras almas y las hagan como insensibles y adustas al encuentro con Cristo resucitado, porque nada ni nadie nos puede apartar de su presencia gozosa.

Tenemos que vivir la Pascua, es decir, a Cristo resucitado, con viva emoción y con gozo incontenido y esto no impide que nos sintamos plenamente solidarios con los que sufren. Es más, creo que la presencia de Cristo Vivo en nosotros, nos hará aún más sensibles en el amor a los que más lo necesitan.

Sí, nos sentiremos solidarios pero con un CORAZÓN PASCUAL enteramente cristiano y esperanzado, porque nuestra esperanza se funda en las promesas de Dios y no en palabras humanas.

4.- En este sentido, quisiera comunicaros que nuestra parroquia de San Andrés se ha mantenido a pie de calle atendiendo, en todo momento, las necesidades de los parroquianos. Hemos querido, en este tiempo tan difícil, estar presentes en medio del sufrimiento de tantas personas.

EXEQUIAS: a lo largo de este primer mes de confinamiento hemos acompañado a 4 familias que han perdido a un ser querido. Han sido momentos muy emotivos en los que las familias se encuentran desorientadas, solas y sin apoyos. La Parroquia ha estado presente, ha rezado, y les ha acompañado en el dolor.

+ EUCARISTÍA: hemos dado la comunión a 65 personas. Llegaban a la iglesia con la necesidad espiritual de recibir el Cuerpo de Cristo como alimento en estos tiempos de peligro. Han sentido un profundo consuelo.

UNCIÓN DE ENFERMOS: hemos impartido, en este último mes, 19 unciones a personas en situación muy diversa pero, sin duda, en peligro de sus propias vidas.

+ PENITENCIA: en este mes pasado 32 personas pidieron la confesión de sus pecados. Este sacramento ha sido pedido siempre con mucha insistencia y sintiendo una gran necesidad del mismo.

ATENCIÓN PERSONAL: finalmente hemos atendido en el ESPACIO PARA LA ATENCIÓN DE NECESIDADES, que dispusimos en el templo parroquial, a 67 personas. Ha sido una atención personalizada y presencial de carácter espiritual y psicológica a personas de muy distinta condición y edad. Desde personas con verdaderas crisis de ansiedad a personas gozosas que deseaban dar gracias a Dios por los dones recibidos. Hemos atendido a personas con miedo, a familiares de difuntos en condiciones de gran fragilidad, y un largo etcétera de situaciones.

+ Hemos colaborado con la ayuda prestada por la Diócesis a las Residencias de mayores en la distribución del material aportado, así como también hemos colaborado con la Madres Carmelitas facilitando la elaboración de 2.000 mascarillas y más de 600 batas de protección. Ha sido un honor estar al lado de esas religiosas que tanto hacen y tanto rezan por Ciudad Rodrigo.

La parroquia ha estado AL LADO DE LOS QUE LA HAN NECESITADO, y seguirá así, firme, hasta el final de esta crisis, si Dios nos lo permite.

5.- Esta crisis gravísima que estamos sufriendo, como veis está trastocando todos los planes y proyectos, tanto personales como institucionales.  En la parroquia de San Andrés, todo ha quedado en el aire: programación de Cuaresma y Semana Santa, las catequesis, la programación de las comuniones y las confirmaciones, bautismos, fiestas, bodas, etc.

Algunos de vosotros preguntáis: ¿Qué va a pasar? NO OS PREOCUPÉIS. Todo se arreglará del mejor modo. Saldremos al paso y lo resolveremos a su tiempo. Lo importante ahora es salir de esta situación con salud física, psíquica y espiritual. Confrontaremos el futuro con alegría e ilusión. NO TENGÁIS MIEDO.

6.- La tragedia que vive nuestro país, con más de 20.000 muertos, es algo que nos conmueve y nos llena de temor. Son muchas las personas, especialmente las mayores, que viven en una situación de mucha tensión psicológica. En ocasiones lo viven con miedo y angustia y, a veces, sufriendo verdaderas crisis de ansiedad. Esto se agudiza cuando estas personas mayores viven solas.

Por esta razón, os pido a todos que estéis ATENTOS a las necesidades de los demás, de familiares, de amigos y de vecinos. Atentos y solidarios para ayudar a los demás.  Podéis también contar conmigo que estoy disponible para todos en la parroquia de Lunes a Viernes de 12 a 13h.  y de 18 a 20 horas. Y todo el día en mi teléfono personal (616142473).

Es importante sentir el vínculo con la Parroquia y para ello contamos con las redes sociales, principalmente WEB, FACEBOOK, INSTAGRAM y WatsApp. Es necesario hacer un esfuerzo para fortalecernos en las redes, para llevar la información de la Parroquia a todos y también para evangelizar. Debemos ser todos PASTORALMENTE ACTIVOS: pinchar, compartir, invitar a amigos, etc.

7.- Queridos amigos todos, es el día del Señor, el día para Dios, para la Familia y para los Amigos. Os encomiendo al amor entrañable de la Virgen de la Peña de Francia, con el deseo de que vayamos cada día superando las circunstancias adversas.  Manteneos unidos a la familia y a los amigos. Manteneos firmes a la fe en Cristo y, os pido de corazón, no olvidéis a vuestra parroquia que es, para todos, madre buena y diligente. Sentid por ella una feliz y sana nostalgia que os impulse a desearla cada día.

¡FELIZ PASCUA Y FELIZ SEMANA!