Viernes, 14 de agosto de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Plegaria a Dios (Pues todo lo que te pido me lo concedes)

En esta Semana Santa tan atípica que vamos a tener quiero pedirte por los jóvenes, para que puedas llegar a su corazón

En primer lugar quiero pedirte perdón por no haber sido demasiado exigente en mis peticiones anteriores, solicitándote que, con Tu bondad infinita, Tu misericordia divina de buen Padre, arreglaras este mundo. A nosotros se nos estaba escapando de las manos. Te fiaste de nosotros, nos diste libertad para disfrutarlo, hacerlo prosperar y multiplicarlo para que fuésemos felices plenamente. Más se te olvidó, por algún momento que fuiste Tú quien nos creaste "humanos" con deficiencias, creyendo que seríamos capaces de llevarlo como Tú habías establecido.

Cuando le digo a nuestro consiliario que Tú también cometes errores se ríe y me contesta: "Qué cosas tiene este hombre!, Dios nunca se equivoca". Probablemente no lo hagas, pero si te confías. Al menos así lo creo yo. Aunque estoy convencido de que esta prueba a la que nos estás sometiendo es para nuestro bien, para que nos demos cuenta lo insignificantes que somos, para que comprendamos que no sólo de pan, política, consumismo, riqueza, diversión, poder, y un largo etcétera, vive el hombre, sino de la Palabra. Tú lo dijiste.

En segundo lugar quiero darte gracias porque con tu prueba nos haces reflexionar, tanto a los que en Ti creemos como a los que no. Para darnos cuenta, como decía Santa Teresa: "Quien a Ti tiene nada le falta, sólo Tú bastas".

También pienso que los que superen esta prueba (que a todos nos interpela) saldrán fortalecidos; unos por los errores cometidos, otros por la irresponsabilidades y nosotros, los creyentes, por nuestra dejadez en el compromiso cristiano y, sobre todo, por nuestra debilitada fe.

En esta Semana Santa tan atípica que vamos a tener quiero pedirte por los jóvenes, para que sabiendo que el futuro de esta sociedad tan materializada depende de ellos, puedas llegar a su corazón, aprovechando, quizás, este confinamiento, viendo esas películas de tu pasión que se emitirán en diferentes cadenas de televisión, y les haga llegar tus mensajes de solidaridad, paz y misericordia. Ojalá que cuando pase esta crisis sigan disfrutando de su juventud tan valiosa y llena de oportunidades, colores y armonía que sólo Tú puedes darles.

Gracias, SEÑOR, una vez más, por Tu aliento, Tu bondad, Tu paciencia, y sobre todo, Tu perdón.

Sabiendo que Tú eres el CAMINO, la VERDAD y la VIDA,  por qué no te seguimos?

J.D.B.