Domingo, 5 de julio de 2020
Las Arribes al día

Amigo Marcelino, hombre bravo

Hoy 26 de marzo tengo el corazón partido por perder a un amigo. Hoy es de esos días largos porque debido al momento que estamos viviendo en este país, nuestra España, no podemos despedirte como tú merecías
Marcelino Moronta presidiendo una corrida en la plaza de toros de Vitigudino / CORRAL

Hoy 26 de marzo tengo el corazón partido por perder a un amigo. Hoy es de esos días largos porque debido al momento que estamos viviendo en este país, nuestra España, no podemos despedirte como tú merecías.

Me resigno a pensar que esto es real, pero lo es querido Marcelino. Quiero pensar que te has ido con la fuerza de un hombre fuerte por cómo has pasado estos meses tan largos de tu enfermedad, agarrándote a la vida como un hombre bravo.

Siempre tendré el recuerdo de tu amistad, esos días que nos veíamos en Madrid y en otras ciudades, en los pueblos... Siempre dedicabas la sonrisa explícita que tenías y veía cómo se te iluminaban los ojos con tus paisanos como tú siempre decías.

Cómo me gustaba estar contigo con esa personalidad de un hombre serio pero a la vez abierto. Escuchabas a todo el mundo con ese don de saber escuchar con tus respuestas siempre justas y medidas.

Mi admiración por cómo defendiste siempre tus ideas y por cómo te gustaba hacer las cosas bien. Me admiraba cómo defendiste a tu pueblo cuando tu generación empezó a defender el campo, a exponer proyectos y a defender los pueblos. Siempre recordaré aquella frase tuya: "Mi pueblo es gente trabajadora y valiente". Sin duda, un hombre de pueblo.

Solo me queda darte las gracias porque siempre que te hemos necesitado tus paisanos siempre estabas. Recordaré siempre los buenos ratos que le has hecho pasar a mi padre a pesar de ser mayor. Siempre tuviste el detalle de cuidarlo, de pasar muchos ratos juntos cada vez que venías al pueblo. Nunca podré olvidar esa amistad, siempre de corazón..., cómo viniste desde Madrid a despedir a mi madre y al marcharte le dijiste: "Gaspar, para adelante".

Gracias Marcelino por ser como has sido con todas las personas que te han necesitado y en especial con mi familia. Espero que donde estés ocupes el lugar que te mereces. Quiero desde aquí darle un abrazo fuerte a tu familia, que también es mi gente. Descansa amigo.

Evangelista Fuentes