Sábado, 4 de abril de 2020
Las Arribes al día

El clásico de Tirso de Molina, ‘Don Gil de las calzas verdes’, reabre la programación tras el Carnaval

Esta comedia de intriga y enredo fue estrenada en Toledo en 1615 y es considerada una de las obras más logradas del teatro barroco español, por la calidad de su trama de enredo

Dirigida por Jesús Alcañiz, Desparpajo estrenó esta obra en junio de 2019

El Certamen Nacional de Teatro Villa de Vitigudino reinicia este domingo su programación tras el Carnaval, y lo hace con el clásico de Tirso de Molina, Don Gil de las calzas verdes, montaje que pondrá sobre el escenario del Centro Cultural el grupo madrileño Desparpajo. La representación comenzará a partir de las 20.00 horas y el precio de la entrada es de 3 euros.

Don Gil de las calzas verdes es una comedia de intriga y enredo. Fue estrenada en Toledo, en el Mesón de la Fruta, en julio de 1615, por parte de la compañía de Pedro de Valdés. Se publicó por primera vez en 1635, en la Quarta parte de las comedias del Maestro Tirso de Molina editadas por Francisco Lucas de Ávila, sobrino de Tirso. Es considerada una de las obras más logradas del teatro barroco español, por la calidad de su trama de enredo. Es un ejemplo destacado de uno de los recursos más habituales de la comedia nueva creada por Lope de Vega: el de la doncella disfrazada de varón.

Dirigida por Jesús Alcañiz y estrenada por Desparpajo en la sala Sorcas de Moralzarzal, en junio de 2019, Don Gil de las calzas verdes narra la historia de Don Martín, noble de Valladolid, está prometido con doña Juana, también noble pero con escasa fortuna.

El padre de don Martín, ambicioso, exige a su hijo que olvide a doña Juana y viaje a Madrid a proponer matrimonio a doña Inés, hija de su antiguo amigo don Pedro, con la que obtendría una gran dote. Pero para evitar problemas con la justicia por la incumplida promesa de matrimonio con doña Juana, don Martín se presenta ante don Pedro como don Gil de Albornoz, un amigo de la familia.

Enterada doña Juana de la treta, decide ir a Madrid para evitar a toda costa la boda de don Martín y doña Inés, y recuperar a su prometido. Para ello se disfrazará de hombre y se hará llamar, también, don Gil.

El enredo está servido, doña Juana variará su condición femenina a discreción, convirtiéndose también en doña Elvira para llevar a buen término su plan.

“Ya soy hombre, ya mujer, ya don Gil, ya doña Elvira; mas si amo, ¿qué no seré?”