Viernes, 10 de abril de 2020
Las Arribes al día

Tradición y gastronomía en la Fiesta de la Matanza de Cerezal de Peñahorcada

Los asistentes pudieron pujar en la subasta de las distintas piezas del cerdo

Con el encendido de la lumbre, y un convite de pastas con aguardiente o refrescos, arrancaba este sábado la primera jornada de la Matanza Tradicional en Cerezal de Peñahorcada, celebración incluida en el programa impulsado por la Diputación Provincial.

Bajo un sol nada propio de febrero, a partir de las 11.00 de la mañana, y una vez sacrificado el animal, una marrana de 240 kg., se procedía al chamuscado y raspado de la cochina, actos que contaron con un animado ambiente y la actuación de un tamborilero. Mientras, Paqui y sus ayudantes iban preparando las patatas meneás con sus torreznos, que se servirían en la comida y cuyo menú se completaba con chichas y huevo frito, además de pan, postre y bebida.

Así, una vez limpio y sobre el tajo, Manuel, en calidad de matancero, se encargaba de separar las distintas piezas del animal ante la mirada atenta y curiosa de vecinos y visitantes. Jamones, paletas, lomos, panceta y el resto de las distintas partes del cerdo serían posteriormente presentadas por el Maestro de Ceremonias para subastarse entre el público asistente.

Para mañana domingo, 23 de febrero, se reserva una nueva comida, en esta ocasión paella mixta de primero e hígado de cerdo encebollado. Al igual que la de este sábado, el precio será de 6 euros, incluido pan, postre y bebida.