Martes, 4 de agosto de 2020

Javier Tolentino, un séptimo vicio para escribir alfabetos en la Biblioteca de la Casa de las Conchas

El periodista salmantino de Radio 3, presentó en la Biblioteca de la Casa de las Conchas su libro sobre Emma Suárez
Presentación del libro de Javier Tolentino sobre Emma Suárez en la Biblioteca de la Casa de las Conchas

Fotos: Carmen Borrego

Nunca una entrevistadora tan espléndida como Elena Villegas, de Radio USAL le responde un entrevistado tan ducho en estas lides como Javier Tolentino. Y es en su charla sabia, en las ondas universitarias, donde el periodista cinematográfico desvela su amor por la Plaza de Anaya, su vinculación de estudiante con la antigua Facultad de Derecho en una Salamanca que aún olía a encuentros de cine de la mano de Basilio Martín Patino.

Viene Tolentino de nuevo a Salamanca, porque hemos tenido el privilegio de tenerle y oírle en esta que es su ciudad, de nuevo con un libro bajo el brazo, y esta vez no se trata de que pongamos que habla de radio, sino que monta todo un alfabeto cinematográfico, afectuoso, cuasi histórico para la actriz Emma Suárez. Un libro peculiar donde la entrevista se hace retrato y el personaje, una excusa para relatar al propio entrevistador, así como la historia reciente de nuestro cine y de nuestra España. Un libro publicado por Extravertida Editorial, que devuelve a Tolentino, Espiga de Oro de la Seminci 2019, al retrato de una actriz con el que inició sus publicaciones. Porque el primer libro del periodista salmantino fue una semblanza de la actriz Norma Alesandrotitulado “Julieta en el país de las maravillas”, una Julieta que, de la mano de Almodóvar, interpreta la actriz Emma Suárez en este diálogo con Tolentino, uno de los periodistas más afamados, aclamados, entregados y originales de la radio española.

Y viene Tolentino de la mano sabia de Charo García Diego presentando libro que, como no podía ser de otra manera, tiene sitio en la blibioteca del corazón de una Salamanca unamuniana que sigue de fiesta con la película de Amenábar. Y de eso sabe mucho Ana Chaguaceda, la directora de la Casa Museo Unamuno, encargada de presentarle en este diálogo con dos nombres indispensables del cine salmantino que tanto ha difundido Javier Tolentino, Chema de la Peña y Grabriel Velázquez. El primero, trabajando su hermoso proyecto sobre Carmen Martín Gaite, el segundo, aún fascinándonos con su impresionante “Zaniki” desmontando a Eusebio Mayalde.

Ante un auditorio lleno al que Nona, directora de la Biblioteca Casa de las Conchas anunció a Javier Tolentino, Ana Chaguaceda presentó al periodista con una definición sacada de su cuenta de Twiter “Un cronista cinematográfico que ama la radio” y que para ella pelea por el cine con su voz acariciadora, desde la cercanía de su blog, de sus redes sociales y sobre todo, desde su programa, “El Séptimo vicio”. Chaguaceda insistió en su voluntad de compromiso, en su capacidad crítica de análisis lo que le hace ser absolutamente unamuniano, un hombre de pelea al que conoció en 1998 cuando hicieron un programa de Radio desde la Casa Museo Miguel de Unamuno. La intervención, magnifica, de Ana Chaguaceda, terminó abogando por una sociedad con medios de comunicación libres donde periodistas del calado de Tolentino ejerzan su trabajo con libertad. Por eso le admira, le da las gracias por ser como es, un hombre cultor, inquieto, apasionado, auténtico.

Un hombre que lleva el cine salmantino más allá de Salamanca, como recuerda Gabriel Velázquez, quien recuerda con cierta sorna que Tolentino está embarcado en un proyecto cinematográfico. Las risas contrastan con la seriedad de Chema de la Peña, quien recuerda que él hizo en su juventud una prueba para trabajar en “El séptimo vicio” y, como no le cogieron, siguió su carrera de cineasta. También recuerda que la primera vez que vio una obra de teatro tenía en el escenario a Emma Suárez. Ambos artistas, insisten en el espíritu salmantino de Tolentino, su apoyo al cine de nuestra tierra y su inmensa capacidad profesional… y es el momento en el que el periodista recuerda que fue en la escuela situada en La Casa de las Conchas donde aprendió a leer y que para él, venir a Salamanca, el lugar donde tuvo su primera relación con la cultura, es volver a casa, y lo hace, dándole gracias a sus hermanas presentes en el acto, quienes le enseñaron el valor del espíritu femenino.

Un Tolentino que siempre se dedicó al cine, aun desde la humildad enorme de los cortos, de un guión sobre Unamuno que no ha visto la luz y en la actualidad, desde su proyecto documental sobre Irán, “Un blues para Teherán” que abordó tras su defensa del cine documental iraní de enorme poética visual que quería contar reconociendo que no podía hacerlo con la pluma y sí con la cámara y desde ojos no iraníes. Un Tolentino cinematográfico que nos hace reír cuando dice que “ha venido aquí a hablar de su libro” aún defendiendo, no solo el ejercicio del periodismo, sino el de un trabajo cinematográfico duro, profesional y que debe estar bien pagado.

Un libro que, para Chema de la Peña, siempre incisivo, tiene un lenguaje en el que se reconoce al hombre de la radio. A la voz seductora, acariciadora, íntima de Javier Tolentino, quien, decidido a no hacer más libros de entrevistas –que son un subgénero importante del ensayo cinematográfico como los de Godard- se encontró con el empeño de escribir sobre la que considera la mejor actriz del panorama español, Emma Suárez, con la que tiene una especial vinculación a través de algo tan simple y tan hermoso como la leña… que le recuerda su infancia en Masueco, en Las Arribes salmantinas. Esa Salamanca de voz recia que, en la del actor Miguel Martín, desgrana el primero de los capítulos de su libro.

Cuenta Tolentino que es un libro de encuentros tras su primera cita en el 2015 con esa actriz a la que la cámara la quiere, una profesional íntegra a la que también le puede el deseo de vivir y no de ser una estrella de la pantalla siempre pendiente de su imagen y de su importancia. Un personaje al que analiza desde el afecto a través de un diálogo continuado y que estructura a través de capítulos que son letras para configurar el alfabeto para Emma Suárez, un libro, que requiere de cierta complicidad con el lector y que supone un excelente paseo no por la personalidad de la actriz, tremendamente atractiva, sino a través de la historia reciente de nuestro cine y de nuestra sociedad.

La cultura nos hace mejores, culmina esta charla íntima, casi entre amigos que fue el acto de presentación de un libro donde cupo radio, se habló de periodismo, de cine, de Radio 3, de libertad, de Unamuno y donde Tolentino, como siempre, dio en el clavo acerca de la cultura de una ciudad a la que conoció plena de iniciativa y a la que vuelve para encontrarse con un público fiel. Un público entre los que se encuentra con Maite Conesa, la directora de la Filmoteca quien, como Jimmy López Encinas, “El hombre tranquilo” le agradecen a Javier Tolentino su apoyo siempre constante y fortísimo a la cultura salmantina desde su excepcional programa de radio. La música, el cine, la literatura salmantina tienen un escaparate inmejorable en la voz de este hombre sabio, crítico e incisivo que sabe decir su verdad desde la cercanía, el afecto, la polémica… y todo desde la pelea unamuniana en la que las formas son tan exquisitas como su voz, su ardiente paciencia, su infinito conocimiento de su tarea. Un acto que nos reconcilia con la cultura, que nos abre la puerta al cine, a la palabra, al encuentro, y que nos hace desear aún más oír la voz, la voz que no cesa, de Javier Tolentino, una voz hecha libro, una voz que recorre el metraje de lo que somos y en el que resuenan los ecos de Basilio Martín Patino y el paso, siempre adelante, del rector Unamuno.

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