Jueves, 24 de septiembre de 2020

Libros para la espera de 9 lunas

Quiénes nos conocen saben que llevamos desde hace mucho tiempo, incluso antes de crear Unpuntocurioso -en la Fundación Germán Sánchez Ruipérez-, nuestro constante trabajo por seguir aprendiendo, investigando y diseñando programas y recursos  donde lectura, familias y bebés (aún antes de nacer) un trinomio completamente emocional, de disfrute y mágico.

Cada vez somos más conscientes -gracias a las investigaciones relacionadas al respecto- de la intensa conexión que sienten las mujeres con su bebé durante el embarazo, durante las 9 lunas de espera. Y es que el bebé es capaz de sentir cualquier alteración de ánimo por ejemplo de la madre, que los especialistas recomiendan hablar al bebé y esa voz, esas voces, se convertirán en el primer y los primeros libros del bebé. (Recomendamos leer  “Érese una voz. El primer libro del bebé” de Beatriz Sanjuán. Pantalia Publicaciones, 2016).

Ilustración de Concha Pasamar.

 

Hoy no hablaremos de los beneficios de leer al bebé durante el embarazo, pero sí queremos compartir tres libros que hablan de esperas, de 9 lunas, de la importancia del tiempo, de voces y versos, de vinculos y emociones, de  vida.

9 lunas (poemas para esperarte). Mar Benegas / il. Concha Pasamar. Literalibros, 2019

Poemas para ser leídos en voz alta, en voz baja y susurrados; acompañados de caricias, mimos, antojos... y compartir con el bebé. Un poemario ilustrado para construir un nido de amor, rama a rama, y alimentar la espera del recién llegado con versos.  

Un delicado libro dividido en cuatro partes, siguiendo las fases de la luna: Menguante o deseo del agua; Creciente o aprender a esperar; Plenilunio o la redonda impaciencia y Luna nueva o la voz de la alegría. Poemas de amor y de ternura que abarcan desde el primer deseo de tener un bebé hasta su nacimiento, sin caer en ningún momento en un lenguaje sensible y cursi. Además, cada poema, cada verso de la poeta y escritora Mar Benegas se entrelazan con las imágenes de la ilustradora Concha Pasamar invitándonos a hablar y comunicarnos con otro lenguaje más allá de la palabra, el visual. Un regalo perfecto para ese momento de espera, semana a semana, luna a luna.  

 

 

Mientras te espero. Émilie Vast. Leetra, 2014

“Mientras te espero, veo a la oruga... convertirse en mariposa. Mientras te espero, veo al patito feo... convertirse en cisne.” Así comienza este libro donde la mamá va narrando al bebé que espera, todos los cambios que se dan tanto en la naturaleza (de la oruga a la mariposa, de la flor al fruto...) que ella ha visto, como la gran transformación que experimenta en su interior, mientras transcurre el tiempo de espera hasta la llegada del recién nacido.

Un libro que habla de la importancia del tiempo, del vínculo importante que teje la madre con su bebé, de entender los ciclos de la vida, de muchas historias dentro de una sola: dar vida. Un libro sencillo, delicado, sutil en el texto y en la ilustración, e ideal para regalar y compartir.

 

 

Mi pequeño. Germano Zullo / il. Albertine. Limonero, 2016

Libro ganador del premio Bologna Ragazzi 2016 en la categoría de ficción, por el admirable y elegante dúo de creadores suizos compuesto por el escritor Germano Zullo y la ilustradora Albertine. A través de cada una de sus páginas nos muestran una historia universal: la de la mujer que espera la llegada de su hijo. Pero también, la del niño que crece bajo las “alas” de la madre hasta que la supera en estatura porque ya no es un niño y ve como su madre envejece y es cuidada y protegida por su hijo hasta que, finalmente, desaparece.

Una obra que habla del ciclo eterno que se inicia con la vida y concluye con la muerte. Una historia de vida sutil que expresa emociones –unas veces bellas, otras profundas y viscerales- mediante un texto sencillo pero intenso, creando una coreografía perfecta -texto e ilustración- con la delicada línea suave de Albertine.

DESEO
Soplé un diente de león,
monedas a un pozo viejo,
le pedí a estrellas del cielo,
pero, por más que pensara
solo tenía un deseo.

Soplando apagué las velas,
lancé pestañas al vuelo
y tres ramitas al fuego,
pero, por más que pensara,
solo tenía un deseo.

Me encontré con la herradura,
del campo corté romero
y cuatro hojitas de trébol...

De toda la buena suerte,
que me encontré y que me dieron,
la suerte que siempre tuve,
enganchadita en el pelo,
fue soñarte y ya quererte
cuando solo eras deseo.

(Mar Benegas)

Soraya Hg.