Viernes, 6 de diciembre de 2019
Las Arribes al día

Sobradillo recupera la tradición de ‘La Capachera’ 65 años después de su última celebración

El día 6 tendrá lugar la II Matanza Tradicional con degustación de productos del cerdo y taller de elaboración de chorizos para los asistentes

Las manos de las mujeres, fundamentales en la matanza / ERNESTO MARTÍN RENGEL

Los quintos volverán a iluminar la Plaza de Sobradillo con ‘La Capachera’, fiesta tradicional que regresa 65 años después de su última celebración, concretamente en 1954, por lo que de las actuales generaciones que residen en esta localidad del Abadengo, sola una ha sido testigo de esta fiesta de quintos que tenía lugar en la noche de la Asunción.

Durante estos años, los quintos de Sobradillo han mantenido el encendido de la hoguera este día en la plaza del pueblo, pero la capachera se había perdido por dos motivos principales: la escasez de jóvenes y la dificultad para encontrar capachos, pero el empeño del alcalde, José María González, por su recuperación, ha vencido cualquier obstáculo, pues entiende que “hay que conservar estas tradiciones por su singularidad”.

El regidor explica en qué consiste La Capachera, fiesta que reconoce nunca haber vivido y que narra “por lo que me han contado”. La Capachera era una fiesta tradicional de los quintos en la noche de la Asunción, y venía a celebrar el final de la recogida de aceituna con la quema de los capachos empleados para el prensado de las pasta de aceituna.

Los capachos son esteras circulares de esparto sobre los que se vertía la pasta de aceituna tras su molturado para ser prensada, posteriormente, mediante prensas de palanca o sinfín en las antiguas almazaras tradicionales. En la zona de prensado se colocaban un capacho sobre otro llenos de pasta formando una torre que posteriormente era prensada para extraer el aceite y que discurría por las distintas canalizaciones para su almacenamiento en depósitos y posterior traslado a recipientes de mayor a menor tamaño, hasta llegar a las casas.

Al estar impregnados de aceite,  la combustión de los capachos era rápida. Estos capachos eran prendidos en la torre de iglesia y se movían en círculos verticales formando con sus llamas un gran haz de luz que iluminaba la Plaza de Sobradillo, únicamente iluminada por la hoguera, “lo que debía impresionar, según nos han contado los mayores, porque yo no lo he conocido”, reconocía el regidor.

Pero en 2019, cuando las viejas almazaras han desaparecido, era complicado encontrar capachos. “Queríamos recuperar esta tradición”, de cuyos restos quedan huellas sobre las piedras de la torre del campanario, aunque la dificultad era encontrar los capachos, ya en desuso, así que no quedaba otra que pensar en antiguas almazaras, de donde surgió la posibilidad de acudir al propietario de la antigua almazara de Ahigal de los Aceiteros, que aunque cerrada desde hace ya varios años, conservaba varios capachos”, explicaba Juan María González.  

Así que Sobradillo revivirá la capachera la noche del 7 de diciembre, para lo que “se apagarán las luces de la Plaza al objeto de que la luz de la llama de los capachos destaque sobre el negro de la noche, como era antes, solo con la luz de la hoguera de los quintos, tradición que sí se ha mantenido hasta ahora”, asegura el alcalde, y que es acompañada por la hoguera que realiza el Ayuntamiento en Nochevieja.

La I Fiesta de la Capachera comenzará a las ocho de la tarde con una degustación de vino y chorizo, para continuar con el encendido de la hoguera. La capachera se espera pasadas las 21.30 horas, momento en el que los quintos se subirán al campanario para demostrar quien mueve con más brío sobre el aire los capachos encendidos.   

II Matanza Tradicional

Pero antes de La Capachera, los vecinos de Sobradillo están llamados a una nueva edición de la Matanza tradicional. Será el día antes, el 6 de diciembre, a partir de las 10 de la mañana cundo tenga lugar el inicio de la II Matanza Tradicional con la degustación de perrunillas y aguardiente.

A partir de las 11.00 horas comenzarán los actos propios de la matanza con el chamuscado del cerdo y su posterior despiece, para continuar con el picado y adobo de la carne, que servirá para la elaboración de chorizos, momento en el que podrá participar el público asistente. Tampoco faltarán las degustaciones de productos del cerdo.