Miércoles, 28 de octubre de 2020

Qué es un termostato inteligente y para qué sirve

Hablar de un termostato inteligente es hablar de un dispositivo útil que permite controlar la temperatura de una vivienda o estancia a través de un terminal móvil, generalmente un Smartphone o una tablet, desde cualquier lugar

Se acerca el invierno y, con él, el temido frío que, en ocasiones, se adueña de nuestros hogares y nos obliga a ir envueltos en mantas o a encender la calefacción. En este contexto, para calentar una vivienda existe hoy día una opción que, por su consumo, comodidad y eficacia, ha ganado peso: el termostato inteligente. La tecnología en este sector ha evolucionado de tal manera que, hoy día, existe un gran catálogo con diferentes posibilidades y prestaciones.

Elegir un termostato inteligente es una excelente inversión, pero no debe tomarse a la ligera pues no suelen ser baratos. Te recomendamos echar un vistazo a esta guía de compra para encontrar el perfecto para ti. Además, puede ser un perfecto regalo de Navidad que además de ser útil refleja que te has preocupado y hecho un buen desembolso.

¿Qué es un termostato inteligente?

Hablar de un termostato inteligente es hablar de un dispositivo útil que permite controlar la temperatura de una vivienda o estancia a través de un terminal móvil, generalmente un Smartphone o una tablet, desde cualquier lugar. Se trata de una tecnología relativamente moderna que aporta comodidad a las personas que lo utilizan y que lo consideran un aliado perfecto para combatir el frío en el hogar en pleno invierno.

Además, con estos modernos dispositivos es posible también controlar la temperatura de cada habituación gracias a electroválvulas que se conectan en los radiadores. Ese control puede realizarse de diversas formas, pero el más destacado hoy día es que el que posibilita la conectividad a través de sistemas como Google Home o Alexa, asistentes virtuales que permiten manipular el termostato a través de la voz.

Todas estas características aportan numerosas ventajas a los usuarios, aunque las más destacadas son aquellas que permiten apagar el termostato cuando no hay nadie en casa y activarlo cuando sí hay actividad en el interior. Son funcionalidades que redundan directamente en el consumo energético y, por tanto, en el gasto económico, por lo que pueden ser una fuente importante para reducir costes. Por ello, cabe preguntarse, ¿qué funcionalidades de los termostatos inteligentes permiten este ahorro?

Detectan tu presencia

Una de las principales ventajas de los termostatos inteligentes es que puede habilitarse para activar sus funciones una vez detecten tu presencia en la vivienda. A través de un sensor de movimiento, si el mecanismo se encuentra activado, el termostato iniciará la regulación de la temperatura para mantener el hogar en un ambiente cálido. Es una forma rápida de subir la temperatura del interior cuando fuera el invierno hace de las suyas.

Aprenden de tu rutina

Al hilo del punto anterior, el termostato inteligente también incluye una función con la que hacer gala de sus automatismos. Esta función se centra en aprender de la rutina de los habitantes de la vivienda para encenderse y apagarse a determinadas horas sin que los usuarios tengan que preocuparse por encender o apagar el termostato. De nuevo, es una comodidad importante en un dispositivo que será cómodo e incluso invisible pero que será un perfecto aliado para luchar contra el frío.

Tienen en cuenta la meteorología

Dado que los termostatos inteligentes pueden funcionar con Google Home o con Alexa, dependiendo del modelo y de sus prestaciones, algunos también pueden estar conectados con los principales servidores que ofrecen datos sobre meteorología. En este sentido, el termostato, a través de esta información, conocerá las condiciones meteorológicas en tu localidad para adecuar la temperatura interior en consecuencia.

Se pueden programar

De la misma forma que los termostatos inteligentes pueden detectar movimiento, aprender la rutina de los habilitantes de una vivienda o establecer sus funciones dependiendo del clima exterior, los nuevos modelos también se pueden programar. Es una función más en la línea de la comodidad para el usuario que prefiera dejar al lado los automatismos del termostato y programar su actividad en aquellos momentos que mejor convengan.

Ahorro de energía y consumo

Todas las funciones anteriores, además de contribuir a la mencionada comodidad para los usuarios del termostato, también tienen importantes consecuencias sobre dos factores clave en una vivienda: el ahorro de energía y de consumo. Por un lado, poder decidir que el dispositivo se desactive y active a nuestro antojo reduce el consumo energético, respetando el medio ambiente, y en consecuencia disminuye el gasto económico, suponiendo así y ahorro considerable para el bolsillo del usuario que cuenta con un termostato en casa.

Un regalo navideño ideal

Con el invierno a la vuelta de la esquina, también se acerca la Navidad, por lo que un termostato inteligente se presenta como el regalo perfecto para estas fechas tan especiales. Aportará calor también en aquellos encuentros con nuestros seres queridos para compartir momentos inolvidables, también incluso como elemento de diseño, puesto que existen modelos como el Nest de Google con un aspecto vanguardista y moderno.

Desde cualquier punto de vista, un termostato inteligente es una inversión segura para conseguir la mejor temperatura en el hogar en invierno, y, además, con la máxima comodidad. Los modelos de última generación incorporan todas las funciones necesarias para conseguir el mejor resultado y reducir el gasto tanto energético como económico. En definitiva, la bienvenida más cálida al invierno.