Jueves, 12 de diciembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

Un ticket de descuento, entre las alternativas a las papeletas en las urnas de Ciudad Rodrigo

El primer voto escrutado en el Colegio Miróbriga fue curiosamente uno del PACMA, que en toda la ciudad obtuvo 24 apoyos

Las Elecciones Generales celebradas en la jornada del domingo han sido más descafeinadas en Ciudad Rodrigo que las de primavera debido a la repetición (en total era la 3ª vez que había que acudir a las urnas en 2019), y también al hecho de que las de abril fueron un interesante ‘calentamiento’ para las inminentes Elecciones Municipales, que evidentemente generan mucho más morbo.

Pese a todo, la jornada ha dejado alguna que otra anécdota, como el frío que pasaron todos los que estuvieron en el Colegio Miróbriga (donde estaba habilitado el comedor como sala de votación) a primera hora de la mañana, ya que inicialmente no funcionaba la calefacción. Antes de media mañana ya estaba operativa, pasando de este modo una cómoda jornada los miembros de las mesas electorales, apoderados y resto de personas que por allí estaban. De hecho, a la hora del recuento, hacía bastante calor en ese comedor.

La jornada de votación se extendió como en toda España durante 11 largas horas, con diferentes picos de afluencia de mirobrigenses, siendo el principal al mediodía (de 12.00 a 14.00 horas), coincidiendo con la ‘salida de misa’ de unos cuantos votantes (por ejemplo, unos cuantos fieles de San Cristóbal se dirigieron al cercano Colegio Miróbriga al acabar la celebración litúrgica).

Como es tradición, algunos votantes lo dejaron para última hora, escasos instantes antes de que cerrasen las puertas de los colegios a las 20.00 horas (en el momento en que se cierran literalmente las puertas todavía pueden votar los que estén dentro). En ese momento, se pasó a introducir el voto por correo, y ejercieron su derecho al voto los integrantes de las propias mesas electorales.

Recuento público

A partir de ahí ya se volvieron a abrir las puertas de los colegios, ya que el recuento es público y puede verlo in situ cualquier persona que lo desee (por ejemplo, en el Colegio Miróbriga estuvieron siguiéndolo unos cuantos jóvenes que son menores de edad y por ende todavía no pueden votar). Además de los ‘curiosos’, también estuvieron repartidos por los colegios miembros de la Policía Local para supervisar que no hubiera incidentes.

El recuento de los votos dejó también varias anécdotas, como que curiosamente la primera papeleta en ser escrutada en el Colegio Miróbriga (donde hubo 4 mesas, teniendo diferente ritmo cada una en función de cuánto voto por correo tenían), fue del Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA), que en el global de Ciudad Rodrigo apenas obtuvo 24 votos.

También fue justamente en esa mesa donde apareció una de las papeletas nulas más curiosas del algo más de un centenar registradas en Ciudad Rodrigo (113, un poco más que en abril): un ticket de descuento de un supermercado. En esa mesa también recontaron los votos bastante rápido, cuadrando enseguida los números a la hora de hacer la suma de todos los partidos.

No ocurrió lo mismo en alguna otra mesa de ese mismo Colegio, donde hubo que recontar (bailaba un dígito) antes de pasar al más complejo escrutinio de la votación al Senado, donde en primer lugar se separaron aquellas papeletas donde solo estaban marcados los candidatos de un partido, para posteriormente contabilizar aquellas con candidatos de varias formaciones.   

Tanto para el Congreso como para el Senado, hubo que resolver algunas dudas en torno a varias papeletas, a la hora de determinar si eran nulas o no, ya que como es ‘habitual’ aparecieron por ejemplo unas cuantas papeletas al Congreso donde los candidatos habían sido señalados también con una ‘X’ al igual que los del Senado. Siempre que quedase claro que eran meras ‘X’ indicativas, los votos se admitieron como válidos. De igual modo, cuando en un sobre aparecieron dos papeletas del mismo partido, se contó una como válida, eliminándose la otra, mientras que si eran de diferente partido, el voto fue declarado nulo.

Como suele ocurrir en Ciudad Rodrigo, los apoderados de los partidos políticos tomaron parte en la tarea de recontar los votos (pueden hacerlo si lo permite el presidente de la mesa). De este modo, por si quedaba alguna duda, no hay posibilidad de pucherazo como todavía apuntaba un elector a otro cuando iba al Colegio Miróbriga (algo así como “estos llevan 6 meses [por el PSOE], ya verás como algún pucherazo han preparado”).

El trabajo en los colegios electorales concluyó con la elaboración de las actas oficiales de votación, una copia de las cuales se colocó a las puertas de los colegios (poca gente las vio en ese horario nocturno porque el frío desaconsejaba el pasear por la calle), al mismo tiempo que los responsables de las mesas transmitieron los datos oficiales a la Junta Electoral. En el caso de Ciudad Rodrigo, a eso de las 21.30 horas ya estaban completos los datos de la votación al Congreso en la ciudad.