Jueves, 17 de octubre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

La representación de ‘La Conjura de Ciudad Rodrigo’ sigue ganando adeptos

Los participantes en el espectáculo han estado trabajando en el mismo desde el pasado mes de mayo

La Feria Medieval mirobrigense tiene entre sus grandes atractivos desde su creación una representación teatral autóctona y propia, La Conjura de Ciudad Rodrigo, que relata uno de los episodios históricos de Miróbriga, que además ejerce como hilo conductor de todo el fin de semana: la disputa de las familias de los Garcilópez de Chaves y los Pacheco.

La representación teatral de esta edición ha mantenido los principales parámetros de años anteriores, empezando por el momento de realización, la noche del sábado de la Feria, y el lugar, el Paseo Fernando Arrabal, con el gran escenario situado junto al lienzo de la muralla. Este escenario contó en esta ocasión con un decorado personalizado, ya que se recreaba un trozo de la muralla de Ciudad Rodrigo, con una de las puertas de acceso, y con varios edificios en el horizonte.

Por ese escenario fueron apareciendo y desapareciendo las decenas de involucrados en la obra, de variadas edades, que han estado trabajando durante una larga temporada en la representación, concretamente desde el mes de mayo. Evidentemente, la experiencia acumulada de ediciones precedentes hace que los nervios sean algo menores y se vea a los protagonistas más seguros sobre las tablas del escenario.

Como se resaltó al concluir, ninguno de los involucrados (la gran mayoría miembros de la Asociación Cultural Rodericus) es actor profesional, salvo Popy Vegas, quién ejerce como narradora de la obra desde el papel de Gadea, quién este año estuvo acompañada por un judío y varios niños, que también tuvieron su protagonismo concreto, por ejemplo, para abrir la función, que estuvo dirigida por Pablo Moreno.

Al igual que la representación sigue mejorando en calidad, también continúa aumentando el seguimiento por parte del público, llenándose las dos gradas montadas en el Paseo Fernando Arrabal, además de quedarse unas cuantas personas de pie. Desde la última fila de la grada más pequeña se lanzaron en un momento dado de la función flechas hacia el escenario, desde donde también dispararon alguna, al hilo de un asedio que sufrió la ciudad.

Como otro momento destacado, la función contó en sus instantes finales (duró alrededor de una hora) con la intervención de la cantante María Plaza, que interpretó una canción. Finalizada la representación, subieron al escenario todos los involucrados en la misma, tomando la palabra para rematar tanto el director Pablo Moreno como uno de los integrantes de Rodericus, José Prieto, quienes mostraron su agradecimiento a todos los allí congregados.

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