Lunes, 6 de julio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

La familia de los DAMS llena de chispas las calles en el potentísimo estreno al aire libre de la Feria

El espectáculo acabó en la Plazuela de Herrasti como guiño a los aniversarios del Seminario Diocesano y la Catedral de Santa María

DAMS en un momento del pasacalles/ Foto: Adrián M.Pastor

Tras las tres primeras obras en espacios cerrados, y al mismo tiempo que comenzaba otra en la Sala Esmark, la Feria de Teatro de Castilla y León 2019 hizo a primera hora de la noche del martes su debut en las calles, que fue potentísimo, con el espectáculo pirotécnico itinerante Damonion, de la compañía salmantina AnimARTS Producciones Escénicas y Culturales.

Después de que el año pasado la Feria contase –después de varios años- con un espectáculo itinerante con pirotecnia, Scura Splats, de Theos Foc, que causó una gratísima impresión (se llevó incluso el Premio al Mejor Espectáculo de Calle de la Asociación de Amigos del Teatro), este año se volvía a contar con una propuesta pirotécnica callejera, y como gran novedad, de la tierra.

Pese a que evidentemente Salamanca no es ‘territorio pirotécnico’ -como sí lo es el Levante español- Damonion no tuvo nada que envidiar a, por ejemplo, el espectáculo pirotécnico del año pasado (llegado de Lleida), sino todo lo contrario, ya que consiguieron crear un ambiente mucho más envolvente, gracias entre otras cosas a una mayor fuerza musical, que llegó hasta el momento del cierre.

El pasacalles se puso en marcha en el Registro, donde la familia de los DAMS, unos seres de la realeza de los dragones de lo más divertido y extravagante que se movieron sobre zancos (excepto uno que lo hizo sobre patines), empezaron a regar de chispas las calles mirobrigenses acompañados de un dragón motorizado que también las escupía por la boca.

Al igual que todo el recorrido, el Registro -así como la muralla que da al mismo- estaba hasta los topes. Parte del público allí congregado había seguido las recomendaciones preventivas de la organización (que fueron recordadas por la compañía antes de empezar), consistentes en llevar ropa vaquera, gorra, e incluso pañuelo y gafas para evitar problemas con las chispas, pero otra buena parte del público acudió en plan veraniego, ya que hacía bastante buena noche.

En el Registro se había montado la primera instalación permanente de pirotecnia, aprovechando las farolas del lugar. El segundo de estos elementos fijos estuvo en la Plazuela del Conde, en mitad de la vía, animándose unas cuantas personas a ponerse bajo las chispas. La tercera parada fue justo en el inicio de la Avenida de Yurramendi, con unos ‘cañones’ de chispas. Y la cuarta fue ya en la Plazuela de Herrasti, donde se habían instalado en los laterales de la zona ajardinada más ruedas de chispas.

Tras moverse un rato más por la zona, la familia de los DAMS se quitó los zancos que llevaban para subirse al escenario situado a las puertas del Pórtico del Perdón de la Catedral. Allí, los integrantes cantaron y bailaron una canción sobre Damonion, antes de la gran traca final pirotécnica, que incluyó más ruedas de chispas en el propio escenario, y el lanzamiento de fuegos artificiales, configurando una preciosa estampa con la Torre de las Campanas.

 

Hay que recordar que con el final en la Plazuela de Herrasti, la Feria se quiso sumar al 250 Aniversario de la creación del Seminario Diocesano, y al 130 Aniversario de la Declaración de la Catedral de Santa María como Monumento Nacional. Todos los que estaban presentes en ese final, brindaron una larga ovación a los protagonistas del espectáculo.

El montaje contó con el seguimiento de cerca en todo momento de miembros tanto de los Bomberos de Ciudad Rodrigo -que fueron a pie portando extintores- como de Cruz Roja, cuyos efectivos tuvieron que atender finalmente a una persona (un hombre de unos 70 años), pero no por los efectos de las chispas, sino por las heridas sufridas al tropezarse con un bordillo (lo evacuaron al Centro de Salud y Especialidades).