Viernes, 23 de agosto de 2019
Ciudad Rodrigo al día

Abierto al tránsito el paso para peatones bajo la vía del tren tras años de reivindicación vecinal

Según el proyecto original, todavía faltaría algún retoque, como colocar luz en el interior del paso o unos bolardos para evitar que entren coches

Quizá algún vecino del Barrio de la Rana o de las Casas de Martín Báez de Ciudad Rodrigo todavía se frote los ojos al verlo, pero no es ningún espejismo: tras años de reivindicación vecinal, por fin está operativo el largamente demandado paso para peatones bajo la vía del tren en la carretera de Lumbrales (en la SA-324, que pertenece a la Junta de Castilla y León).

El paso ha entrado en servicio en este arranque del mes de agosto, aproximadamente dos años y medio después de que el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo y la Junta llegasen a un acuerdo para la financiación conjunta del paso, que los vecinos venían reivindicando desde hacía décadas ante la inseguridad que causaba el paso que han compartido hasta ahora, durante más de 50 años, peatones y vehículos.

En el mismo, como han podido comprobar todos los que hayan pasado alguna vez por allí, casi no es posible que pasen dos vehículos al mismo tiempo, cuanto más para que haya un peatón atravesándolo a la vez por los inexistentes márgenes de la calzada, que se estrecha respecto al resto de la carretera de Lumbrales. Ahora, por fin, ese riesgo que ha habido de forma permanente, desaparece.

El largo camino

La Junta se había negado con anterioridad a la construcción, rechazando incluso la peligrosidad del punto (en junio de 2016 el PP votó en las Cortes en contra de una PNL del PSOE que lo reivindicaba argumentando que era una obra costosa y que no existía riesgo). Sin embargo, en diciembre de 2016 el alcalde Juan Tomás Muñoz y el teniente de alcalde Domingo Benito consiguieron que la Junta, y más concretamente el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones, diese su brazo a torcer, comprometiéndose a financiar el 75% de lo que costase la obra (y el Ayuntamiento el 25% restante).

En septiembre de 2017 se conoció que el paso estaría situado a la derecha de la carretera en dirección Lumbrales, una opción que evidentemente ‘perjudica’ a los vecinos del Barrio de la Rana, ya que tienen que cruzar la carretera para poder transitar por el paso para peatones, pero que por el contrario beneficia a los vecinos de las Casas de Martín Báez así como a los usuarios de los Campos de Toñete, cuya construcción aumentó el tránsito por la zona.

La Junta incluyó la construcción del paso en su Presupuesto para 2018, aunque no fue hasta junio de ese año cuando se aprobó definitivamente el convenio de colaboración entre la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, comprometiéndose la Junta a aportar un máximo de 316.060€, y el Ayuntamiento un máximo de 105.354€ (debido a que el presupuesto máximo era de 421.414€).

Tres meses después, en septiembre, salieron a licitación las obras, que fueron adjudicadas en noviembre a la Unión Temporal de Empresas entre Hispánica de Viales 2011 y Construcciones Hermantisa S.L. con una sustancial rebaja respecto al precio máximo de licitación, totalizando su oferta  348.276,24€.

A partir de ahí comenzaron una serie de trámites burocráticos (como la firma del contrato en diciembre o la solicitud de ciertos permisos a Adif), llegándose en marzo de este año al momento culminante: la firma del denominado acta de replanteo, lo que significaba que empezaba a contar el plazo de 5 meses que tenía la UTE para acometer la construcción. Apenas unos días después comenzaron los trabajos sobre el terreno, que se han desarrollado a buen ritmo.

En el mes de junio, tuvo lugar el momento más significativo de la construcción: la introducción bajo la vía del tren del paso propiamente dicho, que tiene 3 metros de ancho (frente a los 5,70 metros del paso que comparten vehículos y peatones) y 3,5 metros de altura. Tras ello, se han ido adecentando ambos laterales de la vía, incluyendo la habilitación de un camino directo desde el inicio del Paseo de la Estación y desde el inicio de la calle Dionisia Repila.

Como decíamos al principio, el paso ya está abierto al tránsito tras la retirada de todas las vallas de protección de la obra, aunque aún falta algún retoque (según lo que figuraba en el proyecto) como es la colocación de iluminación tipo led en el interior y la instalación de bolardos en los laterales para impedir el paso de vehículos por allí.