Miércoles, 16 de octubre de 2019

“Lo mejor que pueden hacer con el enclave de Arroyo de las Almas es dejarlo tranquilo y en paz”

Una vez presentado a la opinión pública el hallazgo del nuevo yacimiento, se plantea la incógnita de si será explotado como recurso turístico

Investigadores en el valle del Côa durante los años noventa/ Fotografía expuesta en el Museo del Côa

Esta semana se han dado a conocer al mundo científico y a la opinión pública los resultados de la investigación sobre el yacimiento de arte rupestre al aire libre descubierto en 2015 en las inmediaciones del Arroyo de las Almas, en el pueblo de La Fregeneda, Salamanca, por un investigador español y uno portugués.

La revista Trabajos de Prehistoria ha publicado ahora este hallazgo de Carlos Vázquez Marcos, investigador del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la USAL (España), y de Mário Reis, arqueólogo de la Fundação Côa Parque (Portugal).

Se trataría de unos grabados realizados con características semejantes a los ya descubiertos en el Valle del Côa (Portugal) y en Siega Verde (Ciudad Rodrigo, España), que son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde hace más de veinte años. Ambos yacimientos pueden ser visitados por el público y colaboran entre ellos, tanto en el ámbito técnico, como en la gestión turística.

A este respecto, en el lado portugués existe el magnífico Museo del Côa, uno de los espacios museísticos más importantes de Portugal, con un edificio cuya arquitectura ya es, en sí misma, arte. Está gestionado por la Fundação Côa Parque.

Hablamos con Mário Reis, uno de los arqueólogos de dicha Fundación, que ha sido el autor, junto con Carlos Vázquez, del hallazgo de este enclave de arte rupestre paleolítico encontrado en las proximidades del Arroyo de la Almas, en el oeste salmantino.

Sobre si tienen previsto continuar con los trabajos de investigación en esta zona fronteriza y si se podrían encontrar en ella nuevos yacimientos Mário Reis afirma que “sabemos que toda esta zona es un yacimiento de arte rupestre, no es Portugal, no es España, es toda la península ibérica, incluso todo el centro-sur de Europa tiene estas características. El trabajo en Arroyo de las Almas está terminado, lo que no significa que no aparezcan más grabados en las proximidades”.

Surge inmediatamente la duda sobre la posible explotación turística de este hallazgo, al igual que son visitables Siega Verde y Côa. Al respecto, Mário Reis es claro “son las autoridades españolas quienes tienen que tomar esa decisión. Personalmente, pienso que este descubrimiento es muy interesante científicamente, pero no turísticamente, por lo aislado que se encuentra, su difícil acceso y la dificultad para ver las figuras por parte de personas no expertas”.

Y es que este enclave, aunque está cerca de una carretera y de la zona de grabados del Côa, no está conectado con él, según nos comenta Mário Reis, “personalmente, pienso que no es apropiado incluirlo en un circuito de visitas”.

Hace hincapié en que no es imposible una apertura a las visitas, pero debería meditarse muy bien cómo hacerlo y, sobre todo, garantizar la protección de los grabados frente a actos imprudentes o vandálicos, evitando a toda costa la visita libre, como ocurrió con Siega Verde al principio, cuando fue objeto de vandalismo. “Lo mejor que pueden hacer por ahora con Arroyo de las Almas es dejarlo tranquilo y en paz”, ha dicho para Salamanca al Día Mário Reis.

Sobre las similitudes encontradas con las zonas de arte rupestre prehistórico de Siega Verde y Côa, en las figuras del Arroyo de las Almas se ha comprobado que fue utilizada la incisión, una técnica predominante también en el valle del Côa, lo que hace concluir a los expertos que este enclave tiene más puntos en común con el arte de la zona del Côa que con la de Siega Verde, probablemente porque geográficamente está un poco más cerca. Los animales representados en Arroyo de las Almas son los mismos que se pueden encontrar en todos los yacimientos de arte rupestre: ciervos, équidos y cabras.

La Fundación Côa Parque

Fue creada en 2011 para gestionar el Parque Arqueológico del Valle del Côa y el Museo del Côa, con el fin de proteger, conservar, investigar y divulgar el Arte del Côa y todo su patrimonio adyacente. 

Su proyecto cultural integral en arqueología aúna la defensa del patrimonio con actividades de divulgación y turismo, incluyendo las visitas a las zonas de arte rupestre. 

En la zona que abarca se localizan más de 80 enclaves de arte rupestre, con cerca de 1.200 rocas grabadas, a lo largo de más de 200 km pertenecientes a cuatro concejos portugueses: Vila Nova de Foz Côa, Figueira de Castelo Rodrigo, Pinhel y Mêda. 

Tiene acuerdos de colaboración con otras zonas de arte rupestre con puntos en común como Siega Verde (Salamanca), Altamira (Cantabria) o Lascaux (la Dordogne, Francia).

Pasarelas de madera en las inmediaciones del Museo del Côa

El pasado 22 de julio se ha firmado en el Museo del  Côa un acuerdo de financiación entre el gobierno portugués, la entidad Turismo de Portugal, el municipio de Vila Nova de Foz Côa, -en cuyo territorio se integra el museo y parte de los grabados- y la Fundação Côa Parque para la construcción de unas pasarelas de madera de unos 890 metros de longitud que permitirán el acceso peatonal desde el museo hasta las orillas de la margen izquierda del río Côa, a la altura de su desembocadura en el río Duero, donde se encuentra uno de los muchos enclaves de arte rupestre existentes en la zona.

La estructura estará integrada en el paisaje y ha sido ideada para permitir una más cómoda visita al lugar, así como su unión física con el museo. Se estima que la obra estará finalizada dentro de un año y medio aproximadamente.