Lunes, 27 de mayo de 2019

Salamanca, una ciudad de novela

Desde hace varios siglos se han escrito muchas historias que se desarrollan en la ciudad, siendo mayor aún su atractivo literario con el paso de los años
Escultura dedicada al Lazarillo de Tormes, junto al Puente Romano. Foto: Manuel Lamas

Salamanca siempre ha sido un escenario perfecto. Su parte vieja parece diseñada para una película, con esas calles tan llenas de encanto, esos monumentos tan grandiosos, y esa luz tan especial cuando el sol se refleja en la piedra, en esa piedra tan original, tan bella, tan nuestra, tan charra, que nos hace tener un casco histórico único en todo el mundo.

Más allá de su belleza, Salamanca en su conjunto es una ciudad que enamora a todo el que la conoce y a todo el que la vive. Y eso es por su ambiente de jóvenes universitarios, y de turistas venidos de todos los puntos de España, de Europa y del mundo. Es esa mezcla de tantas culturas y tan diferentes, las que hacen que en la calle siempre haya cierta magia. Un ambiente que parece que te encuentres viviendo en un mismo sitio y en un mismo momento, historias diversas venidas de distintas épocas y diferentes lugares.

Salamanca es una ciudad perfecta para que se desarrollen historias dentro de ella, para que se junte la realidad con la ficción, para que se inventen personajes recorriendo sus calles, sintiéndola y amándola. Y por eso se han escrito tantas que transcurren en todo o en parte, en nuestra querida ciudad.

Siempre he tenido curiosidad por leer las novelas ambientadas aquí, sobre todo por saber cómo era la manera de vivir y de pensar de otras épocas en el lugar en el que llevo toda la vida. Y esa curiosidad, con el paso del tiempo, me ha llevado a querer conocer todas las que se han publicado a lo largo de la historia.

He de decir que para intentar saber todas ellas, he hablado con otros escritores, con profesores de literatura, bibliotecarios y libreros. Y entre lo que conocían ellos y lo que conocía yo, me ha salido una lista de veintisiete novelas, que puede que incluso sea mayor, porque es posible que exista alguna más, aunque de ser así, yo no he tenido manera de saberlo.

Ese gran número de historias va desde 1499, cuando se publicó la primera, hasta 2018, cuando se publicó la última. Más de quinientos años entre una y otra que nos ha dejado en el camino excelentes historias, y de una manera impresa para siempre, el modo de vivir en Salamanca durante estos siglos. Sin duda, una joya para la ciudad.

Clásicas

Existen varias novelas escritas hace siglos que ya no solo forman parte de la literatura de Salamanca, sino de la literatura universal. Obras de arte que han dado a conocer nuestra ciudad en todos los rincones del mundo, y que nos tiene que hacer sentir muy orgullosos.

Cronológicamente, la primera novela publicada es ‘La Celestina’ (1499, Fernando de Rojas), cuyo título original es Tragicomedia de Calisto y Melibea, la cual se le atribuye al autor toledano, si bien hasta 1632 no aparece su nombre por primera vez en la portada del libro. En ella se narra como Calisto se enamora de Melibea, y ante su rechazo, recurre a Celestina para lograr su amor por medio de ella. Su género literario es comedia trágica.

‘La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades’ es el título original de la popularmente conocida como ‘El Lazarillo de Tormes’ (1554, Anónimo). La historia cuenta de forma autobiográfica, la vida de un niño, desde su nacimiento y mísera infancia hasta la edad adulta. Siendo la precursora de la denominada novela picaresca. 

Don Miguel de Cervantes Saavedra, considerado la máxima figura de la literatura española, nada menos, tuvo un vínculo especial con nuestra ciudad, y publicó dos obras ambientadas en Salamanca. Una es ‘El licenciado Vidriera’ (1613), que componía una de las denominadas doce novelas ejemplares. En ella cuenta como dos estudiantes encuentran en la orilla del río Tormes, a un niño que pretendía encontrar un amo que le diera estudios a cambio de sus trabajos. Y la otra es ‘La cueva de Salamanca’ (1615), que en un tono burlesco hace referencia a la leyenda existente en la misma, donde se decía que impartía clases el diablo. Aunque ésta no es novela como tal, merece ser mencionada por la importancia de su autor y del tema, ya que es del género denominado entremés, consistente en una pieza teatral breve y de un solo acto. Sobre esa famosa leyenda, también escribió una narración teatral Juan Ruiz de Alarcón, que dio vida en 1628 una obra con el mismo título: ‘La cueva de Salamanca’, integrada en el género de comedia.

En una ciudad tan universitaria como la nuestra, no podía faltar ‘El estudiante de Salamanca’ (1840, José de Espronceda). El cual es un poema narrativo escrito en 1704 versos, donde cuenta como un estudiante mujeriego enamora a una joven que cae rendida a sus encantos.

Modernas

Cuando más se han escrito novelas ambientadas en Salamanca, ha sido en los últimos sesenta años, desde la década de los cincuenta hasta hoy, y especialmente en este siglo, en el que se han publicado la mayoría. Carmen Martín Gaite, quien es sin duda, la mejor escritora que ha dado Salamanca, escribió dos novelas que se desarrollan aquí, las cuales son de las más laureadas de todas las que ha publicado. La primera es ‘Entre visillos’ (1957), que recibió el Premio Nadal, donde cuenta la historia de un joven que vuelve a su ciudad de provincias para ser profesor en el instituto. Y la segunda es ‘El cuarto de atrás’ (1978), que recibió el Premio Nacional de Narrativa, y en la cual describe como en una noche de insomnio, la propia escritora recibe la visita de un desconocido con el que entabla una extraña relación.

El escritor salmantino Luciano G. Egido, publicó una novela titulada ‘El cuarzo rojo de Salamanca’ (1993), que recibió el Premio Miguel Delibes. En ella narra la vida de un joven, hijo de un afrancesado, en la Salamanca de principios del siglo XIX. En el año 2007, Felix G. Modroño, escribió una novela histórica, en la que encargan a un doctor en medicina que averigüe la procedencia de la talla de un cristo crucificado relacionada con una trágica muerte, y a la cual tituló ‘La sangre de los crucificados’.

Siguiendo con novelas históricas, Luis García Jambrina, profesor de Literatura en la Universidad de Salamanca, ha publicado tres que se desarrollan en nuestra ciudad, donde el mismísimo Fernando de Rojas recibe el encargo de investigar el asesinato de un catedrático en ‘El manuscrito de piedra’ (2008), de un estudiante en ‘El manuscrito de nieve’ (2010), y de un asesinato ocurrido en Béjar en ‘El manuscrito de fuego’ (2018). Existen dos novelas que están relacionadas con publicaciones de hace siglos, que, sin embargo, han sido escritas hace pocos años. Una es el ensayo literario titulado ‘Don Enrique de Villena en la cueva famosa de Salamanca’ (2008), donde el protagonista se sincera definitivamente con su interlocutor y decide convertir en verdad su misteriosa leyenda, la cual ha sido escrita por Luis Antonio de Villena.  Y la otra es ‘Ciego por la Plaza Mayor’ (2012), donde su autor, José María Manzano Jiménez, con ilustraciones de Flor Sánchez Gutiérrez, sitúa a los personajes de El Lazarillo de Tormes en la Salamanca actual.

El profesor de la Universidad de Salamanca José Luis Sánchez Iglesias ha publicado tres novelas que se desarrollan en su tierra. La primera es ‘El último caballero pardo’ (2009), donde cuenta la historia del conocido como el cautivo, el último de ese tipo de caballeros, que controlaron el territorio de lo que hoy es Salamanca, a lo largo del siglo XII, la cual es histórica, igual que la segunda, con cuyo título ‘La cuarta loba’ (2013), narra la historia de un joven a punto de presenciar un momento histórico de los comuneros en el siglo XVI. Y la tercera es ‘El fantasma de las torres’ (2014), en cuyo edificio ocurren hechos extraños, que tienen que investigar la guía y un joven inspector, siendo una novela negra.

En estos últimos años se han publicado muchas novelas sobre investigaciones de asesinatos, como son: ‘La cátedra de la calavera’ (2010) de Margarita Torres, los cuales han ocurrido en el ámbito universitario. ‘Punto y aparte’ (2012) de Mercedes Guillamon, donde se busca resolver además de un asesinato también un misterio. ‘El luthier de Salamanca’ (2015) de Sergio García, en cuya historia se ha asesinado a un violinista. Y la novela titulada ‘Pensión Salamanca’ (2016), de Susana Martín Gijón, donde se investiga un crimen ocurrido en el congreso de novela y cine negro.

Resulta ciertamente sorprendente que en esta década se hayan publicado tantas novelas ambientadas aquí, porque además de las mencionadas también tenemos otras cuantas: La escritora Carmen Cervera publicó en 2012 una historia titulada ‘La cueva del diablo’, donde una antropóloga participa en una investigación sobre una cripta encontrada debajo de la Casa de las Muertes. Carlos Díaz Domínguez publicó ‘A las ocho en el Novelty’ (2014), en la que una anticuaria recibe el encargo de localizar el tesoro que Manuel Godoy escondió antes de perder todo en el Motín de Aranjuez. Y Ricardo del Campo tituló a una novela ‘Tiempo Inestable’ (2015), para contar como varios personajes totalmente diferentes, que no tienen nada en común, acaban componiendo una sinfonía.

Una mención especial requiere ‘Falcó’ (2016), por la repercusión mundial que ha tenido la novela, y por la importancia de Arturo Pérez Reverte, en la que un espía y agente de los servicios de inteligencia, recibe el encargo de infiltrarse en una difícil misión durante el otoño de 1936.

Y para terminar esta lista tenemos ‘El sentido de la vida’ (2017, Juan María de Comerón), mi primera novela, en la que narro la historia de una chica que viene a estudiar Derecho huyendo de un pasado, y en la que describo la vida universitaria y de la ciudad en la actualidad, junto con una bonita historia de amor.

Como se puede apreciar, se han escrito muchas novelas ambientadas en Salamanca. Ya pocos años después de que se inventara la imprenta, nuestra ciudad era un atractivo para ser escenario de las historias, y hoy en día es cuando más se está escribiendo. Algo normal es que muchas hablen de la vida universitaria, y llama mucho la atención que se publiquen tantas historias sobre asesinatos, cuando aquí precisamente es algo poco habitual.

Pero lo que sí que está claro, es que Salamanca es una ciudad que enamora a los escritores, que sus calles, sus monumentos y su luz son un escenario perfecto para ser parte de una obra literaria. Lo que es más que evidente es que Salamanca es una ciudad de novela. Mi pasión y mi Salamanca se desean. No puedo pedir más.

  • Huerto de Calixto y Melibea