Jueves, 29 de octubre de 2020

La Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos ‘reestrena’ las restauradas imágenes

La lluvia obligó a suspender la procesión el año pasado por lo que será la primera salida del paso en la procesión del Viernes Santo tras la restauración de las cinco figuras 
Procesión de la Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos. Fotos: Alejandro López

La Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos, una de las más veteranas de la Semana Santa de Salamanca, completó la restauración el año pasado de las 5 imágenes del grupo escultórico de la Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos, pero la lluvia obligó a suspender su salida procesional del Viernes Santo, tal y como recuerda su presidente, Primitivo Moya, por lo que este año será casi como un estreno.

El grupo escultórico, datado en los siglos XVII y XVIII y perteneciente a La Veracruz, procesiona en la tarde del Viernes Santo en la Procesión General del Santo Entierro. Un paso sobre andas de madera con ribetes de molduras doradas, con las figuras de Cristo y el ángel con el cáliz y los tres apóstoles dormidos (Pedro, Santiago y Juan), y que es portado por más de 40 hermanos.  

En la tarde del Viernes Santo, a las 18 horas, las puertas de la Iglesia del Carmen de Abajo se abrirán para dar paso a los cofrades que, ataviados con sus túnicas blancas y sus capirotes verdes, escoltarán el paso en un recorrido que continúa hacia el paseo del Rector Esperabé y que tiene en la subida a la Catedral por la cuesta de Tentenecio uno de los momentos más espectaculares. Salida penitencial con el acompañamiento, un año más, de la Banda de Cornetas y Tambores Cristo del Amor y de la Paz.

De la Cofradía de la Oración en el Huerto de los Olivos destaca especialmente su carácter familiar, contando actualmente con algo más de 300 hermanos.

Historia

La historia de la Cofradía, que fue filial de la Hermandad de la Vera Cruz, se remonta a principios de la década de 1950. Más de cincuenta cofrades participaron en el primer desfile procesional, en el año 1952. Todos eran hortelanos, vendedores de frutas o verduras, o personas relacionadas de alguna forma con estas actividades. Para salir ese año en procesión se hizo un hábito provisional, que una vez confeccionado no se quiso cambiar y persistió por muchos años, hasta 1963 que en junta extraordinaria se acordó el cambio al considerar que era de muchos colores. Este hábito constaba de túnica verde, capirote azul, guantes y cíngulo negro; algún año después se añadió una capa gris.

De los desfiles procesionales de estos primeros años se puede significar que los hermanos iban alumbrando con gruesos cirios, y tal era la preocupación por ellos que se nombró un encargado para su distribución y posterior recuperación. Más interesante puede ser lo referente a la preparación del paso, en el que las pequeñas figuras cedidas por la Vera Cruz iban sobre unas andas demasiado grandes para ellas. Pero lo más destacado del paso era lo recargado de vegetación que iba, con muchísimas ramas de olivo y todo el suelo recubierto por la hierba que días antes alguno de los cofrades había segado en su huerta. Las andas eran cargadas a hombros por doce hermanos, exentos del pago de cuotas por tal servicio.