Miércoles, 17 de julio de 2019

“Aspiro a que dentro de muy poco se jubile a los 80 años de forma voluntaria”

La reconocida psicóloga, que este viernes será investida doctora honoris causa en la USAL, aboga por ajustar la edad de jubilación a la realidad actual

Rocío Fernández-Ballesteros, Ricardo Rivero y Cristina Jenaro

La psicóloga y catedrática emérita de la Universidad Autónoma de Madrid, Rocío Fernández-Ballesteros, que este viernes será investida doctora honoris causa por la Universidad de Salamanca, ha defendido hoy la decisión de elegir la edad de jubilación, “que debe ser un derecho y una opción y no una obligación”, y ha reivindicado también el envejecimiento activo porque, según ha explicado, “sabemos que un año más de vida activa, en determinadas profesiones, reduce la probabilidad de tener demencia seis meses”.

En un encuentro con los periodistas, en el que ha estado acompañada por el rector de la USAL, Ricardo Rivero, y la madrina de la ceremonia, la catedrática Cristina Jenaro, Fernández Ballesteros ha afirmado que “aspiro a que dentro de muy poco tiempo se jubile a los 80 años, no obligatoriamente, pero sí voluntariamente y con una ITV”.

En este sentido, se ha referido a la necesidad de ajustar el envejecimiento al contexto actual y a la realidad de la vida y “la realidad es que se vive mucho”. Ha recordado que la edad de jubilación se fijó en 1921 cuando la esperanza de vida en España era de 41,5 años, pero actualmente es de 82, además de destacar que “los años de formación se han incrementado y tenemos aprendizaje a lo largo de toda la vida”.

Asimismo, Rocío Fernández-Ballesteros ha señalado que el envejecimiento se ha pospuesto diez años, según los últimos datos, y se va a seguir mejorando porque “cada vez conocemos más elementos que tienen que ver con el envejecimiento”. Además, la futura doctora honoris causa por la USAL se ha referido a otras cuestiones como la eutanasia y la muerte digna, indicando que “es un tema complicado porque el individuo es dueño de su vida y tiene derecho y puede cambiar de opinión y es difícil legislar la posibilidad del cambio de opinión”.

Sobre las  diferentes corrientes que existen, como la que considera el envejecimiento como una enfermedad, ha señalado que “el hecho de que las cosas sean posibles no quiere decir que sean adecuadas y que ocurran”.

Por su parte, la madrina Cristina Jenaro ha destacado de la nueva honoris causa “su energía, su mente rápida y brillante y su productividad”, así como su empeño en reivindicar las capacidades de las personas mayores”, mientras que el rector, Ricardo Rivero, ha resaltado que la doctora Rocío Fernández-Ballesteros personifica la mejor muestra de lo que debe ser la universidad, “una institución comprometida, con una investigación productiva y un compromiso social para que la sociedad avance”.