Martes, 21 de mayo de 2019

“La música sigue siendo esa terapia que me ayuda a combatir mis miedos, mis dudas”

Ismael Serrano presenta este sábado en Salamanca ‘Todavía’, un disco en acústico, “una guitarreada entre amigos” que recopila sus temas de siempre y un tema inédito
El cantautor madrileño Ismael Serrano.

Dos décadas de oficio, y como asegura, “sigue emocionándome subir a un escenario, sigo sintiendo ese vértigo previo a cada concierto”. Ismael Serrano regresa con ‘Todavía’, un disco en acústico (guitarra y voz), “una guitarreada entre amigos”, como él mismo lo define, y que recopila versiones de sus temas de siempre y un tema inédito, ‘Crucé el océano’. Una vuelta a las raíces para “hacer balance” y porque, a veces, “para saber el camino que te queda por recorrer hay que echar un vistazo a lo que has caminado”. Guitarra al hombro, y con una puesta en escena “diferente y especial”, el cantautor madrileño hace este sábado 16 de marzo parada en Salamanca (Palacio de Congresos) dentro de una gira que coincidirá además con la publicación, este mes de marzo, de su primer libro de relatos, ‘El viento me lleva’ (Grijalbo).

‘Todavía’, ¿por qué este título?

A día de hoy la música sigue teniendo ese valor terapéutico que tenía cuando empecé, sigue siendo esa terapia que me ayuda a combatir mis miedos, mis dudas, a día de hoy sigue emocionándome subir a un escenario, sigo sintiendo ese vértigo previo a cada concierto, sigue emocionándome un proyecto musical. Todavía, de alguna manera, la música me sigue acompañando como hace 22 años.

Una vuelta a las raíces, ¿por nostalgia o porque a veces es bueno mirar hacia atrás para tomar impulso?

Es bueno hacer balance de vez en cuando. Hacer un disco sobre todo de guitarra y voz es una forma de medirse a uno mismo con el paso del tiempo, ver lo que ha aprendido, lo que ha incorporado, lo que ha evolucionado a la hora de cantar las canciones, de tocar la guitarra, de estar sobre el escenario. Mirar para atrás es una forma de hacer balance y, a veces, para saber el camino que te queda por recorrer hay que echar un vistazo a lo que has caminado.

Dos décadas en el mundo de la música, ¿cuál es la fórmula para mantenerse en este oficio sin perder la esencia?

No sé si hay una respuesta. A veces pienso que si tú lo que esperas es que la gente sea fiel a tu música y a tu carrera que menos que tratar de ser fiel a uno mismo, eso no quiere decir no evolucionar, no aprender, pero sí de alguna manera, reconocerte a ti mismo para que te reconozcan los demás. Es lo que he tratado de hacer durante todo este tiempo, sobre todo ser fiel a mis principios y mis valores.

Guitarra y voz sobre el escenario, ¿es quizá la mejor manera de conectar y establecer una cercanía especial con el público?

Se establece un código muy diferente. Venía de hacer una gira con una gran banda, donde habíamos grabado un disco, Hoy es siempre, con una gran puesta en escena, es otro código cuando estás arropado por una banda. Es lo que tratamos de emular también en el disco, una guitarreada, como dicen en Argentina, entre amigos, en el que haces reepaso del camino recorrido, y que se ha recorrido junto al público. Las inquietudes, las preocupaciones, el crecimiento ha sido paralelo.

¿Cómo ha sido la selección de las canciones incluidas en ‘Todavía’?

Lo que hice fue elegir canciones que, de alguna manera, se quedan a menudo fuera del repertorio, pero que también son importantes. A veces se quedan y no sabes por qué, porque son hermosas, siguen teniendo un sentido y son parte de ti, y de alguna manera echas de menos.

De todas sus canciones, ¿cuáles han marcado un antes y un después en su carrera?

Las canciones que le escribo a mi hija, sobre todo en los últimos discos, sí marcan un antes y un después. Mi vida cambia y se desordena de manera maravillosa, no hay más inspirador, por lo menos en mi vida.

Todavía incluye una canción inédita, ‘Crucé un océano’.

Era una canción que tenía y me pareció un buen momento para sacarla porque habla sobre la distancia y sobre lo que supone estar en permanente viaje. Es la cara amarga quizá de este oficio, la de estar con la guitarra al hombro y de pasar mucho tiempo despidiéndote.

¿En qué se inspira un cantautor del siglo XXI?

Ocurren unas cuantas cosas. Uno no deja de vivir ni le dejan de pasar cosas y uno es testigo de grandes y pequeñas hisotiras. La realidad política y social es convulsa, vivimos en un tiempo de retroceso en muchos aspectos, en cuanto a libertades y derechos, y en un momento crucial en el que peligran muchos de los logros sociales conseguidos con mucho esfuerzo. Quizá sea momento para cantar precisamente a la necesidad de que nos miremos unos a unos para reaccionar ante un tiempo difícil.

¿La autocensura es quizá lo que actualmente hace más daño a la creación artística y musical?

Fundamentalmente porque hay un empeño en que los artistas modulen su mensaje. Se trata de imponer un miedo que nos haga autocensurarnos, y enfrentarse a ese miedo, a esa autocensura, es un reto que de alguna manera condiciona el oficio en estos tiempos.

¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza si le digo Salamanca?

Se me vienen los primeros conciertos hace 22 años, cuando iba con la guitarra al hombro a presentar aquellos primeros discos. La oportunidad en esta gira es que estamos yendo a muchos sitios a los que no nos presentamos habitualmente y en un formato especial que me hace acordarme de esos inicios.

¿Alguna sorpresa para el concierto de Salamanca?

Es un concierto muy especial porque a mí cada vez me gusta más darle un carácter teatral a la puesta en escena, contar historias. Buscar un guión que permita enhebrar una canción con otra. Esta puesta en escena es diferente y especial y puede sorprender. Me gusta entender un concierto como un relato. Siempre buscando esa poesía que también está en las canciones y que quiero llevar a la puesta en escena y a lo que dice entre canción y canción.

Además de la gira de presentación de ‘Todavía’, ¿hay algún otro proyecto en el que esté embarcado?

Además de la gira, el 21 de marzo sale el libro de relatos ‘El viento me lleva’ (Grijalbo), es algo muy especial que no había hecho hasta ahora, mi primera incursión en este universo literario que conecta con mis canciones. En la tradición del juglar está también la del contador de historias.