Viernes, 15 de febrero de 2019
Las Arribes al día

El Cómite Antinuclear y Ecologista de Salamanca denuncia la destrucción de pesqueras tradicionales

Han presentado la denuncia ante la Confederación Hidrográfica del Duero, la Dirección General de Patrimonio y la Consejería de Medio Ambiente

Pesquera tradicional

El Cómite Antinuclear y Ecologista de Salamanca, alertado por las protestas de vecinos de las comarcas afectadas, ha denunciado lo que “considera un atentado ecológico y cultural consistente en la destrucción y mediando derroche de dinero público de azudes tradicionales construidos junto a los molinos de harina en los ríos Águeda, Mayas, Huebra y Yeltes”, instalaciones en desuso desde hace décadas y que alteran las condiciones naturales de los ríos tras miles de años de evolución.

Según el Cómite Antinuclear de Salamanca, las pesqueras son una garantía de reserva de agua en los periodos de estiaje estival, lo que permite la supervivencia de especies piscícolas, anfibios, reptiles y mamíferos cuando los cauces de agua quedan prácticamente secos. El argumento que se esgrime para la demolición de las pesqueras es “dar conectividad a los ríos con el fin de que los peces puedan remontar cauce arriba y evitar la fragmentación de ecosistemas fluviales”.

Para los integantes del Comité “resulta paradójico que sea la misma Conferencia Hidrográfica del Duero la que ha construido el macroembalse de Irueña con un muro de cerca de 70 metros que ha fragmentado irreversiblemente en dos la cuenca alta del Águeda y ha autorizado otras de 25 metros como la presa del Molino de Andrés”. Para este grupo, las pesqueras tradicionales nunca fueron una barrera infranqueable dado su perfil con vertientes muy oblicuas que han permitido el paso de peces durante siglos, aunque según estudios realizados, ralentizan la velocidad del agua acumulando detritos y modifican las zonas de inundación, alterando las características naturales del cauce.

Para este grupo ecologista, la destrucción de estas barreras en los cauces de los ríos son “un atentado cultural puesto que estas construcciones son ejemplares de gran valor antropológico, obras de ingeniería popular y tradicional construidas con materiales naturales. Su destrucción supone una pérdida irreparable y demuestra la nula sensibilidad cultural de los responsables de la CHD dominada por ingenieros de obras públicas, adictos al cemento y que carecen de la mínima formación en conservación del patrimonio”, afirman desde el colectivo, a la vez que exigen una formación obligatoria a ingenieros de la Confederación en materia de patrimonio arquitectónico y cultural, así como en conservación medioambiental.

Igualmente este colectivo apoya las denuncias que hace unos meses formularon los ayuntamientos de Villavieja, Villares de Yeltes, Retortillo, Yecla de Yeltes, Bogajo, Cerralbo, Saldeana, San Felices de los Gallegos y Ahigal de los Aceiteros cuando detectaron el inicio de la destrucción de las pesqueras tradicionales y pequeños azudes en los ríos Yeltes, Huebra y Águeda.