Domingo, 27 de septiembre de 2020

La cultura de los libros

La palabra “cultura” viene del latín “cultus” que a su vz deriva de “colere” y significa cuidado del campo o del ganado. Por tanto en origen se refería al cultivo de la tierra o al cuidado del ganado, de ahí palabras como agricultura o apicultura. No fue hasta el siglo XVI cuando el término empezó a adquirir una connotación más metafórica  referida al cultivo de cualquier facultad.

Desde entonces la cultura nos acompaña como el conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo,  a una clase social o a una época. Pero no es inamovible. Nosotros somos parte de nuestra cultura y no solo debemos heredar y conservar todos esos conocimientos sino también adaptarlos  a nuestros tiempos. La principal característica de la cultura es, precisamente, la capacidad de responder al medio con cambios de hábitos y modificaciones que pasan de generación en generación y se transforman, se pierden y se incorporan otros aspectos que buscan mejorar la vivencia de las nuevas generaciones.

Ilustracion de Troche

Para que lo entendemos de una forma más sencilla, la cultura es un árbol con una raíces fuertes pero ramas en continuo crecimiento.  Y de cada rama cuelgan las tradiciones, el arte, la religión, la música, los valores… Algunas ramas crecen más que otras con el paso del tiempo, pero lo que en realidad importa es abonar bien el árbol para mantener firmes sus raíces.

¿Y sabéis como lo hacemos nosotras? Con libros. Si, con libros. Lecturas de ayer y de hoy, historias que nos recuerdan a nuestros abuelos y otras que nos invitan a soñar, a imaginar mundos nuevos mientras a la vez entendemos un poquito mejor el nuestro. Libros con ritmos que no se perdieron y otros con sonidos por explorar, para seguir creciendo. Cuentos solo con imágenes, otros que tienen mensaje, algunos que se pueden tocar o que nos llevan de viaje sin necesidad de coger el tren.

Ilustración de TrocheNos gusta leer porque queremos que siga creciendo el árbol y aunque le sacudan las tormentas políticas, sociales o educativas, así tendrá las raíces bien asentadas para responder con cultura a todos aquellos que buscan cobijo debajo de sus ramas.

Feliz domingo, curiosos.

Rebeca Martín