Sábado, 15 de diciembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

‘El País’ rescata el caso de abuso sexual por parte de un sacerdote a una menor en la Diócesis en 1998

Pese a lo que dice la información de ‘El País’, el sacerdote no se ocupa en la actualidad de juzgar casos de abusos

Imagen de una celebración diocesana reciente en la Catedral de Santa María

Dentro de la serie que está dedicando a casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia Católica en España, el diario de tirada nacional El País rescata este martes un caso de abuso acaecido en la Diócesis de Ciudad Rodrigo hace dos décadas, contando para el relato con la colaboración fundamental del que era Obispo Civitatense en aquella época, Julián López, que hoy en día sigue como prelado de León.

Concretamente, en el año 1998, el que era por aquel entonces párroco de Espeja, Joaquín Galán Pino, fue denunciado por abusos sexuales sobre una menor de diez años. El caso fue juzgado en los tribunales ordinarios de justicia (donde se presentó la denuncia), siendo condenado el sacerdote a un año de cárcel, en la que no llegó a entrar debido a que no tenía antecedentes penales, como confirma la propia Diócesis Civitatense.

Como también remarcan desde la Diócesis, no se presentó ninguna denuncia canónica contra el sacerdote, pese a lo cual la Diócesis sí tomó medidas “conforme a la legislación canónica entonces vigente” (que es diferente a la actual). En este sentido, Joaquín Galán dejó de ejercer como profesor de Religión, y abandonó Espeja, así como la actividad pastoral, tras renunciar el propio sacerdote a todos sus cargos, según recuerda Julián López.

 

Pasados unos años, volvió a ejercer en Serradilla del Arroyo, “siempre bajo la supervisión de un párroco”, según resalta la Diócesis en un comunicado remitido a los medios de comunicación, incluido al propio diario El País. En la actualidad, Joaquín Galán sigue en ese municipio ejerciendo su ministerio con normalidad.

Además del caso en sí, el reportaje de El País hace hincapié en varios aspectos adicionales, como que por ejemplo la sentencia “no transcendió públicamente” y que fue “secreta”, o que habría un caso anterior “que se ocultó”. Concretamente, según se señala en la información, el periódico habría encontrado otra víctima de abusos en Espeja en las mismas fechas, contestando al respecto Julián López que no tuvo constancia de más denuncias.

De igual modo, El País resalta –lo coloca incluso en el titular- que este sacerdote “integra un tribunal eclesiástico que los juzga” [los casos de abusos sexuales dentro de la Iglesia]. Sin embargo, esta afirmación no es correcta.

Aunque sí es cierto que Joaquín Galán Pino forma parte de la Vicaría Judicial de la Curia Diocesana -donde tiene el cargo concreto de ‘Notario del Tribunal’- fuentes de la Diócesis señalan que su función se limita a cuestiones relativas a nulidades matrimoniales, que a fin de cuentas es básicamente a lo que se dedica la Vicaría Judicial de la Diócesis (es decir, que no viene juzgando ningún caso de abusos sexuales como da a entender la información de El País).