Domingo, 27 de septiembre de 2020

Libros para niñ@s tecnológic@s

Los niños aprenden por imitación y por tanto el ejemplo de los adultos que les rodean es fundamental para su educación. Pregúntate algo: ¿cuánto tiempo pasas con el teléfono móvil de la mano? ¿Cuántas horas inviertes frente a una pantalla? Esos comportamientos tan integrados en las rutinas actuales, tanto laborales como personales, hace que tengamos que tener especial cuidado en  los mensajes que les queremos transmitir.

Afortunadamente en la literatura infantil podemos encontrar algunos títulos que, compartidos en familia, pueden ayudarnos a reflexionar sobre  el tiempo que le dedicamos a la tecnología e incluso, añadiéndole un poquito de sentido del humor, proporcionar algunas pautas de uso para que los dispositivos digitales no controlen nuestra vida. Al contrario: pueden ayudarnos en determinadas circunstancias siempre que seamos conscientes de para qué los necesitamos.

¿Jugamos? De Ilan Brenman con ilustraciones de Rocío Bonilla es un libro ilustrado publicado por Algar en el que el protagonista, Pedro, renuncia a jugar al aire libre con tal de pasar más tiempo conectado. Representado en blanco y negro, refleja el nivel de dependencia que pueden generar los dispositivos sin control de los adultos y lo difícil que es para Pedro percibir lo que pasa a su alrededor tan absorbido como se encuentra por el mundo virtual.

 ¡Hola! ¡Hola! de Matthew Cordell publicado por la editorial Juventud es un álbum magistral en el que, apenas sin palabras, la protagonista escapa de un escenario dominado por la tecnología y se anima a descubrir el mundo por sí misma, cansada de esperar a que sus padres dejen de teclear o que su hermano le preste atención en lugar de encontrarse todo el día frente a la pantalla.

Y el último de los títulos sugeridos es Dot de Randi Zuckerberg –hermana del creador de Facebook- en el que la protagonista aprende a integrar la tecnología de una forma responsable en su día a día y, ayudada por sus padres, disfruta aplicando todo lo que sabe a nivel tecnológico en su vida real de una forma práctica y divertida. El éxito de la obra ha hecho que haya surgido una serie de animación con los mismos personajes y reforzando la importancia del papel de los adultos en este vínculo -necesario, pero- supervisado entre niños y tecnología.

Feliz domingo, curiosos.

Rebeca Martín