Jueves, 13 de diciembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

El productor de ‘Que baje Dios y lo vea’, Juan Gordon, desvela entresijos del mundo del cine

A la sesión asistieron algunos alumnos de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Salamanca

Tras la brillante inauguración de la tarde-noche del viernes, el Festival Internacional de Cine Educativo y Espiritual (FICEE) de Ciudad Rodrigo comenzó la intensa jornada del sábado bastante pronto, con una doble charla-taller en las dependencias del Edificio Educativo Municipal de la calle San Fernando.

La primera de ellas fue ofrecida por el productor cinematográfico Juan Gordon, vinculado a Miróbriga al estar detrás de la película Que baje Dios y lo vea que fue rodada parcialmente en la ciudad. Juan Gordon desveló algunos entresijos del mundo del cine, empezando por remarcar que el productor “es un trabajador más, no paga la película”, en contra de lo que se suele pensar.

Juan Gordon explicó que en la productora donde trabaja, Morena Films, hay 5 productores, 4 dedicados al cine y uno a televisión, teniendo libertad a la hora de producir películas siempre que no pierdan dinero. Lo que hacen en la productora es “identificar historias”, añadiendo que “elegir bien es fundamental”.

 

Una vez seleccionada la historia que se quiere llevar a la gran pantalla (tras retocar habitualmente el guión y perfilar qué actores pueden encajar con los personajes), la labor del productor pasa porque el “paquete” de “guión más director más algunos actores” sea “atractivo” para los entes que están en estos momentos pagando filmes, como televisiones, distribuidoras o instituciones públicas. Juan Gordon resaltó, en torno a esta financiación pública, que “hay una responsabilidad: no se puede tirar el dinero”.

Aunque se asegure la financiación, ese dinero no se entrega hasta que no se acabe la película, por lo que tienen que recurrir a los bancos, donde esas ‘promesas de pago’ se transforman en dinero efectivo (con garantías de por medio). Una vez se tiene el dinero, Juan Gordon apuntó que una de las claves es tener un buen director de producción, “para que haga un buen gasto”.

Según indicó en torno a la productora mirobrigense Contracorriente Producciones, “aquí sois expertos [en ello], es impresionante”. Remarcando este aspecto, el productor dijo que “hay que cuidar el gasto en lo que no se ve”, es decir, no derrochar en alojamientos o transportes, ya que eso no va a aparecer en la película.

Terminado el rodaje, se entra en la fase de post-producción, “donde realmente creamos la película otra vez”. Desde su punto de vista, es importante que “haya tiempo” para el montaje. Una vez finalizado, toca estrenarla, viendo también como fundamental “estrenar en buena fecha”. En este apartado, se requiere un notable trabajo de marketing, llegándose a gastar películas de unos 3 millones de presupuesto como mínimo 600.000€ en promoción.

Como ‘último paso’, está la ‘vida posterior’ de la película, con su pase en televisión y su distribución internacional, pasando también por festivales. A lo largo de su intervención, Juan Gordon fue poniendo como ejemplo dos películas que su productora estrenará próximamente, como son Yuli e Intemperie.