Miércoles, 21 de noviembre de 2018

El Gobierno estudiará los efectos en la salud producidos en zonas mineras similares a la mina proyectada en Retortillo

Se compromete a que el instituto de Salud Carlos III evalúe a las poblaciones que han residido cerca de ese tipo de instalaciones en nuestro país

Manifestación contra la mina celebrada hace unas semanas en Vitigudino / SILVESTRE

El Gobierno central se ha comprometido a que el Instituto de Salud Carlos III, a través del Centro Nacional de Epidemiología, elabore un estudio sobre los efectos que ha tenido la minería de uranio a cielo abierto en la salud de las poblaciones que han residido cerca de ese tipo de instalaciones en nuestro país.

A una pregunta del Senador del Grupo Compromís, Carles Mulet, en colaboración con la plataforma Stop Uranio, el Gobierno señala que en relación a ese tipo de minería es “fundamental y necesaria cualquier medida preventiva en relación con la No/baja exposición a las sustancias que emiten”.

Además en el caso de las minas proyectadas por Berkeley Minera en Salamanca se da la problemática añadida de que “se convertirán en cementerios radiactivos”, al devolver a cada instalación minera el material tratado y desechado por la planta de tratamiento de Retortillo. Esto supone “un problema añadido” al tenerse que gestionar el material allí depositado de “forma específica e impedir su utilización en obras civiles”, señala Stop Uranio en un comunicado.

A este respecto conviene señalar que, según la página web de la empresa Berkeley energía, el proyecto Mina Salamanca lo componen hasta 15 minas distintas, lo que en opinión de Stop Uranio “supone un riesgo importante para la gestión de los residuos radiactivos que allí se depositen, habiendo mostrado serias dudas el Consejo de Seguridad Nuclear acerca de este planteamiento de la empresa minera”.

En enero de 2017 miembros de la Plataforma Stop Uranio se reunieron con el Director del Instituto de Salud Carlos III para mostrarle la preocupación de la población del Campo Charro acerca de las instalaciones radiactivas proyectadas en la provincia de Salamanca. La dirección del Instituto se interesó por las consecuencias “que para nuestra salud tendría ese tipo de minería, pero el anterior Gobierno del Partido Popular abortó la realización del estudio que ahora con el cambio de Gobierno se nos promete”.

“Nuestra preocupación por nuestra salud es comprensible”, señalan desde la plataforma antimina, pues en un estudio realizado por investigadores del Instituto Carlos III (Gonzalo López-Abente, Nuria Aragonés y Marina Pollán) publicado en julio de 2001 en la revista Environmental Health Perspectives, sobre la mortalidad por cáncer registrada en las proximidades de centrales nucleares e instalaciones del ciclo de combustible nuclear en España se afirma, en relación a la mina de Saelices El Chico, "el hallazgo más destacable en Ciudad Rodrigo fue el mayor riesgo de muerte por cáncer de pulmón en poblaciones cercanas (0-15km)", además de cáncer renal y leucemias. Enfermedades que no pueden deberse al consumo de tabaco pues "no había aumento de la mortalidad por cáncer de vejiga" (el tabaquismo produce un aumento significativo de ambos tipos de tumores).

Stop Uranio confía en que “no se conceda ningún permiso más a la empresa Berkeley hasta que no se evalúen adecuadamente los efectos en la salud de la minería de uranio, recordando que la Junta de Castilla y León se olvidó de valorar esas consecuencias al aprobar en el otoño de 2013 la Declaración de Impacto Ambiental de la explotación de Retortillo-Santidad”.