Sábado, 17 de noviembre de 2018

El oro trasmontano

BRAGANÇA| La castaña de Tras-os-Montes supone dos tercios de la producción total de Portugal. Su presente y su futuro, a debate en el XI Foro Internacional de la Castaña

Algunas variedades de castaña existentes en Tras-os-Montes/ Rep. Gráf. Martín-Garay

La castaña es un fruto de gran valor para la región lusa de Tras-os-Montes, en el nordeste portugués. Entre los concejos de Bragança y Vinhais, poseedores de la denominación de origen protegida (DOP) ‘Terra Fria Trasmontana’, se producen unas 20 mil toneladas de castaña, de las 30 mil anuales producidas en Portugal.

El castaño es una especie autóctona de la región, pues encuentra aquí unas condiciones aptas para su desarrollo, con clima frío en invierno y cierta sequía estival. En las últimas décadas ha tenido una revalorización constante, basada en gran parte en la transformación de la materia prima, utilizada en multitud de productos. Se estima que la cadena de valor generada alrededor de la castaña mueve unos 80 millones de euros al año en la región.

Los castañares de Tras-os-Montes se encuentran en plena campaña de recogida. Un año razonablemente bueno en calidad y cantidad, según afirma el sector. Después del annus horribilis que fue 2017 debido a la sequía, las lluvias de esta temporada han mejorado el calibre del fruto, aunque la climatología de este año haya provocado que la cosecha ande un poco retrasada, entre dos y tres semanas más tarde de lo habitual, según Abel Pereira, presidente de Arbórea, una asociación del sector a nivel regional.

El pico de comercialización se producirá a mediados de este mes, o sea, después de una fecha clave para la venta de castañas en Portugal, el 11 de noviembre, día de São Martinho, el día que por todo el país se realiza el Magusto. Esto hará que para esa fecha el precio pueda ser algo más alto, pues habrá más demanda que castaña para vender.

En la Feria Norcaza, Norpesca y Norcastaña, un certamen organizado a nivel internacional, hemos comprado castaña a 3 euros el kilo. Castaña de buena calidad y múltiples variedades, como la longal, una variedad tardía típicamente trasmontana, que presenta unas cualidades excepcionales para su larga conservación.

Los productores están vendiendo este año a 2,50 euros el kilo. Sin embargo, se quejan de que los costes de producción son muchos y que, aunque ha crecido la extensión de los castañares, no ha aumentado la producción, al contrario, viene disminuyendo desde los años ochenta.

Una de las razones de esta reducción sería el paulatino abandono de los castaños viejos, que están desapareciendo por falta de cuidados. Aunque se han plantado muchos castaños en los últimos años, estos ejemplares jóvenes aún demorarán tiempo en dar su máxima producción.

Estos temas y muchos otros han sido abordados durante este fin de semana en el XI Forum Internacional de la Castaña, como parte de la programación de la 17 edición de la Feria Norcaza, Norpesca y Norcastaña.

Promovido por el Instituto Politécnico de Bragança, la Cofradía Ibérica de la Castaña y la Cámara Municipal de Bragança, abrió el debate Simona Sorrenti, representante de la FAO, que abordó el panorama mundial del sector, como la mejora de resultados compatible con una explotación sostenible, agraria y forestalmente, para lo que la FAO presta servicios de consultoría y asistencia técnica en colaboración con los socios que tiene internacionalmente. Simona Sorrenti aportó datos interesantes, como que el mayor productor mundial actualmente es China, con 2 millones de toneladas de castaña, seguido por Turquía, Corea, Italia, Grecia y Portugal. En cuanto al mayor crecimiento experimentado en la producción en los últimos años, España se cuela en quinto lugar, después de China, Italia, Portugal y Grecia.

Francisco Boza Sáez, de COAG Andalucía, y José Ângelo Pinto, de COOPENELA, hablaron del cooperativismo como forma de organización para la producción y comercialización de la castaña.

En cuanto a la innovación y al conocimiento puesto al servicio del sector, especialistas de la Escuela Superior Agraria del Instituto Politécnico de Bragança (IPB) informaron sobre varios asuntos que preocupan a los productores en la actualidad, como las plagas, la nutrición y gestión de los suelos, la mecanización de la cosecha, la conservación de la castaña y las enfermedades del castaño.

El IPB ha desarrollado un producto biológico para tratar el Cáncer del Castaño en Portugal, se llama DICTIS y ha sido creado específicamente para el tratamiento de esta enfermedad. No está comercializado, por lo que no puede ser adquirido en el mercado libre, sino que solamente se aplicará a los ejemplares de los productores previamente inscritos para realizar el tratamiento. Es un bio-producto, sin efectos nocivos para la salud humana, la vida salvaje o el medioambiente, siendo, además, compatible con el método de producción ecológica. Los estudios desarrollados así como los resultados obtenidos le han permitido al IPB obtener autorización del ministerio de Agricultura portugués para su producción y aplicación.

Otra asunto que preocupa es el de la Avispa del Castaño, un insecto invasor procedente de China que llegó a la península ibérica en 2012, y que puede ocasionar pérdidas de entre el 50 y el 80% de la producción a partir del cuarto año del ataque. Su dispersión abarca hasta 25 km/año y uno de los medios para luchar contra ella es mediante los propios parásitos existentes en el castaño.

La Unión Europea da mucha importancia al control y protección de los castañares frente a los ataques parasitarios y frente al abandono provocado por el éxodo rural. El Centro Europeo de Conservación de la Naturaleza incluyó a los bosques de castaños de la península ibérica en la lista de hábitats de consideración prioritaria, cuyos ecosistemas merecen especial protección.

La castaña y los sotos tienen mucha presencia en esta región rayana, por eso, están apareciendo negocios que, a partir de la transformación de la materia prima, producen otras de excelente calidad, como el marrón glacé (castaña confitada) o los licores. Pero también productos turísticos alrededor de este fruto que permiten superar la estacionalidad de su cosecha y comercialización, creando, por ejemplo, circuitos turísticos durante la época de la floración.

Norpesca

En una de las regiones con más ríos de montaña donde practicar la pesca de la trucha, uno de los temas de los que se ha hablado este largo fin de semana en Bragança ha sido el de la hipotética alteración de su hábitat. La reciente aparición de un hongo que ataca a los alisos podría llegar a afectar a las truchas de la región.

La eventual mortalidad de los alisos, abundantes en zonas húmedas, debido a este hongo, o a la tala para evitar su proliferación, producirían una reducción de las zonas de sombra de las márgenes de los ríos, provocando que la temperatura de sus aguas aumentase, lo que alteraría el hábitat de una especie que necesita aguas frías para vivir.

Norcaza, Norpesca y Norcastaña se ha convertido en un foro donde no solo comercializar o conocer negocios relacionados con estos sectores, sino una feria a la que cualquier interesado en la materia pueda acudir, para estar al día de todos los temas que conforman la realidad presente e informarse sobre las vías por donde podría transitar el futuro del sector.

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