Domingo, 16 de diciembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Fallece el ganadero y escritor taurino Juan Carlos Martín Aparicio

Fue homenajeado por el Bolsín Taurino Mirobrigense durante el preCarnaval Cultural de este mismo año

Juan Carlos Martín Aparicio junto al patriarca del Bolsín, Miguel Cid, y el presidente, Sito Sevillano

El mundo de la tauromaquia está de luto por el fallecimiento en las últimas horas, víctima de una enfermedad, del conocido ganadero y escritor Juan Carlos Martín Aparicio, quién fue homenajeado por el Bolsín Taurino Mirobrigense durante el preCarnaval Cultural de este mismo año, haciéndole entrega del ‘Premio a la Labor Taurina’ por su destacada trayectoria.

Juan Carlos Martín Aparicio mantuvo durante varias décadas una estrecha relación con la familia bolsinista, tal y como resaltó durante aquel acto de homenaje del mes de enero el actual patriarca del Bolsín, Miguel Cid Cebrián: “Juan Carlos ya está en plantilla del Bolsín, y nos sentimos orgullosos de él; es de la familia del Bolsín al igual que nosotros de la suya”.

En este sentido, hay que recordar que, además de la presentación puntual del pregonero bolsinista del pasado Carnaval, Gonzalo Santonja; Juan Carlos Martín Aparicio ha sido un fiel colaborador aportando vacas de su ganadería de Carreros para las tientas bolsinistas (está también anunciado para aportar un novillo a la final de 2019), además de ser pregonero carnavalero de la institución en 1989, todavía en el Café Moderno.

 

Nacido en Salamanca en enero de 1938 (“de la quinta de El Viti, el Rey y Ferino”, según él mismo señaló en enero), Juan Carlos Martín Aparicio era hijo de Juan Martín, industrial farmacéutico de Madrid, y Carlota Aparicio, ganadera nacida en Fuenteguinaldo, quién era nieta del ganadero Juan Sánchez de Carreros, uno de los fundadores a principios del siglo XX de la Unión de Criadores de Toros de Lidia tras haber creado su ganadería en las décadas finales del siglo XIX.

Como recordó el propio Juan Carlos Martín Aparicio en el acto de homenaje del pasado mes de enero, Juan Sánchez de Carreros es “el verdadero importante en la saga familiar que nos reúne” (lució una capa suya durante aquel acto).

Juan Carlos Martín Aparicio cursó estudios universitarios de Peritaje Agrícola en Madrid, asumiendo con 21 años la explotación agrícola y ganadera familiar en las fincas de Carreros, Fuenterroble y Fuenteguinaldo. Por iniciativa de su padre, a principios de los 60 el ahora fallecido se hizo ganadero de toros de primera junto a su hermano Fernando, adoptando el nombre de Carreros para los carteles. El debut de esta ganadería se produjo en Palma el 3 de julio de 1963, con El Viti y Ostos como matadores.

En los años 70, fue fundador de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado de Raza Morucha (donde ocupó los cargos de vicepresidente y secretario), y también ejerció como vocal de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, vocal de la Asociación Nacional de Ganado Charolés, y de la Asociación Nacional de Ovinos Precoces, y vocal de la Cámara Agraria de Tabera.

Esta primera etapa de su trayectoria ganadera llega hasta principios de los años 80, cuando ciertas “desavenencias”  le apartaron del campo y del toro, pasando al “exilio”, según él mismo expresó en enero. En ese momento, se deshizo también la ganadería, aunque Juan Carlos Martín Aparicio conservó su hierro, divisa y antigüedad.

Tras dejar el campo, Juan Mari Pérez Tabernero y Leopoldo Sánchez Gil le recomendaron para los medios de comunicación, empezando a trabajar para La Gaceta de Salamanca y Aplausos, colaborando también en Diario 16. A finales de los 80, se reincorporó nuevamente a la actividad agrícola y ganadera, revitalizando el hierro de Carreros. Como tercera gran etapa de su vida, según repasó él mismo en enero, en el año 2000 se lanzó a ser criador de bravo.

La actual ganadería de Carreros pasta en la finca de Carreros de Fuenterroble, en Sancti-Spíritus, y cuenta con la continuidad de su hijo y de su nieto. En palabras de Miguel Cid en el homenaje bolsinista, Juan Carlos Martín era un hombre “cabal, auténtico, vinculado a su tierra, que es la nuestra”, añadiendo que los toros son “una fiesta culta, y Juan Carlos es ejemplo de ello”.