Domingo, 15 de septiembre de 2019

Contrapunto 2.0 a los 25 años de las Edades del Hombre en Salamanca

Josefa García Cirac, consejera de Cultura de Castilla y León, en la visita a esta muestra, en la Catedral Nueva

     “La Junta Constructora de la Sagrada Familia contribuirá con 36 millones de euros en los próximos 10 años a los gastos municipales de urbanización, movilidad y mantenimiento del entorno que generan las visitas al templo, tras alcanzar un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona” (EFE, Barcelona 18 Octubre).

     El Ayuntamiento de Córdoba, apoyándose en una Comisión de expertos nombrada ad hoc, reclama que la Mezquita-Catedral deje de ser considerada como un bien de la Iglesia Católica, anulando así su inscripción como tal en el Registro de la Propiedad allá por 2006, 770 años después de haberla recibido del poder Real, detentado entonces por el zamorano Fernando III de León y de Castilla, el Santo. Un proceso similar se da en Aragón con algunos bienes de la Iglesia que vienen siendo suyos desde mucho antes de que existiera el Registro de la Propiedad.

     Las discusiones en torno a los bienes culturales son normales, sobre todo cuando nos referimos a estos tan importantes. Lo que quiero subrayar ahora es que, en el caso del conjunto histórico monumental de nuestra ciudad de Salamanca, la situación es bien distinta desde que nuestra Constitución devolvió la soberanía al pueblo, como bien señaló nuestro rey Felipe VI en la concesión de los títulos Princesa de Asturias de este año.

     Así se constató por parte de todos los participantes en la Mesa redonda programada por la Cadena SER en el Casino el jueves pasado: aunque todo es mejorable, debemos todos felicitarnos de la sinergia y la coordinación de todas las partes implicadas: Ayuntamiento –de distintos colores políticos a lo largo de estos años-, Junta de Castilla y León, Gobierno de la Nación, Iglesia Local (obispado), Cabildo Catedral, Órdenes religiosas y muchas instituciones , asociaciones y particulares de la sociedad civil salmantina hemos hecho lo que hemos podido para mantener, dignificar y dar a conocer nuestro patrimonio a los visitantes y también a los propios salmantinos, aunque muchos todavía lo desconocen, como muy bien recordó D. Jesús Málaga.

     La Exposición “El Contrapunto y su morada” inaugurada el 3 de diciembre de 1993 y prolongada hasta el 30 octubre de 1994 fue la edición más concurrida de Las Edades del Hombre hasta ahora, incluida la actual de Aguilar de Campoo. Aquel éxito tuvo más mérito porque las comunicaciones de nuestra ciudad nunca han sido óptimas, pero hace 25 años eran penosas. Como muestra el botón del Ministro de Obras Públicas de la época, que declaraba que no era necesario desdoblar la carretera Valladolid-Portugal porque no había volumen de tráfico suficiente, cuando es lo cierto que alguna vez yo he tardado 90 minutos en atravesar Tordesillas, o los labradores podían esperar casi una hora para cruzar con la cosechadora de un lado a otro de la carretera de Valladolid. Y en cuanto a los trenes, tengo el testimonio personal de esperar 55 minutos al padrino de una boda que venía de la mili en tren con tiempo suficiente para ponerse guapo e ir a la boda de su hermana, pero su tren acumuló casi cuatro horas de retraso, dejando al pobre padrino des-compuesto y sin tiempo de ponerse el traje.

     Nadie escatimó esfuerzos, Caja Duero con la financiación, que quizá excedió sus capacidades, el mismo Cabildo Catedral arrastró más de cien mil euros de déficit (tradúzcanse en pesetas de la época) que han lastrado los presupuestos de la catedral hasta hace poco. Incluso los hosteleros, entonces pocos y mal equipados, intentaron una colecta con resultados manifiestamente mejorables. Pero la Exposición Contrapunto marcó en la historia moderna de Salamanca un antes y un después porque fue una gran inversión en imagen pública de la ciudad, marcó las pautas para el actual desarrollo turístico, colaboró a la reordenación urbanística, recuperando toda la parte Sur de la ciudad, aunque esto no está del todo logrado, especialmente para los salmantinos, que en una proporción importante siguen sin conocer bien nuestro Patrimonio.

     Agradezco a Paco Novelty y a Marciano Sánchez que plantearan un tema que a mí me parece más relevante: ¿Las Edades del Hombre han colaborado a la evangelización? ¿Entra más gente en las iglesias y participa en las catequesis, en los sacramentos, en la vida comunitaria y en las iniciativas de acción social y caritativa de la Iglesia? De todo habrá y, desde luego, la sociología de la religión ha cambiado entre nosotros. Caricaturizando –exagerando- un poco: las misas dominicales están llenas de viejos y las Cofradías, que en su tiempo estuvieron también en profunda crisis, ahora abundan en jóvenes, miles de ellos. Y ellas. ¿Hasta qué punto han influido en estos procesos Las Edades del Hombre? Sociólogos hay en nuestra Universidad que le sabrán responder.

     Estamos en un tiempo nuevo. La fe tiene ahora activados unos canales de transmisión y otros parecen cerrados a cal y canto. Entre los canales abiertos, dos, uno en que insiste mucho el Papa Francisco, siguiendo la estela de San Pablo VI y del sentido común: el encuentro y el diálogo personal, en el que puede verbalizarse y hacerse consciente el testimonio de vida, pues el cristianismo es ante todo una forma de vida que emana de la experiencia del encuentro con el Misterio en Cristo. Otro camino muy actual es la experiencia de contemplación de la Belleza, que tiene muchos senderos, siendo el del Arte privilegiado. Pero ¿cómo contemplar el Arte, clásico o contemporáneo, para que pueda fluir el Misterio ante los ojos, la conciencia y el corazón del espectador y del usuario? Hace falta un esfuerzo de sinceridad, de apertura, una lectura crítica que no se conforme con lo ya sabido, sino que se deje sorprender. Nuestra relación con el Arte y con la Belleza no puede ser más que de una manera contemporánea, que consiste en buscar en la obra de arte lo que yo ya tengo en la cabeza, en el corazón o en la memoria. Y así, si al recorrer ‘Contrapunto 2.0’ nos empeñamos en buscar signos templarios o masones, podría ser que alguno encontráramos, pero no nos enteraríamos de la misa la mitad, el Misterio lo tendría difícil para habitarnos. Está aterido de frío a nuestra puerta y llama insistentemente al timbre; en nosotros está abrirle y dejarnos invitar por Él al Banquete.

     ¡Ah! Una consideración solo apta para menores: el Misterio también puede llegar a través del juego, la alegría, la carrera, el tacto y la curiosidad. Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de…la Belleza. Experiencia hay: los niños, los adolescentes y los jóvenes suelen aburrirse al ver piedras e imágenes, pero en San Martín de la Plaza, del Mercado, de Tours, entre Corrillo y Quintana, en una iglesia llena de Misterio y rodeada por la ciudad, Tesoro Escondido, ha habido grupos de niños que han permanecido hora y media jugando con el Misterio y les ha parecido corto.