Domingo, 27 de septiembre de 2020

Biblioteca: espacio de lectura vivo

La palabra biblioteca proviene del latín bibliothēca, que a su vez deriva del griego bibliothēke, la cual está compuesta por 'biblíon', 'libro' y 'théke', 'armario, caja'; es decir, se refería al lugar donde se guardaban los libros. A lo largo de la Historia está definición ha ido acotándose y cambiando de sentido,  convirtiéndose por momentos en una institución, en una colección, en un lugar… ¿por qué no recuperamos su origen y llamamos bibliotecas a los espacios vivos de lectura?

Pueden estar en un museo o en el salón de una casa. A algunas se entra haciendo clic con el ratón del ordenador, y otras te sorprenden en el rincón de un aula. Las hay grandes y pequeñas, llenas de libros o llenas de ideas, decoradas y mas austeras, pero lo importante es que haya historias y vida en ellas. Entonces, ¿qué hay que hacer para conseguir una biblioteca viva?

· Juntos, mucho mejor: trabajar directamente con los usuarios y con la red municipal, estableciendo sinergias para compartir recursos y propuestas.

· Planificar antes de actuar: tener en cuenta las necesidades del público y la organización y recursos reales antes de “soñar”.

· Buscar más calidad que cantidad: en el fondo hay que priorizar la calidad, complementando los recursos físicos con recursos en línea u otras posibilidades.

· Ser muy activos: programar actividades útiles y dinamizarlas, fomentando la creatividad, la inclusión social y el intercambio cultural.

· Es una buena inversión: ser consciente de que  se necesita tiempo y presupuesto, pero invertir en lectura es una inversión de presente y de futuro que merece la pena.

· Todos lo tienen que saber: difundir es clave en la actualidad. Comunicaciones sencillas, claras y espontaneas para llegar a los usuarios.

· Conectar: tener o buscar la formación adecuada para contagiar a otros el mismo amor por la lectura que uno siente. Si no,  no tiene sentido.

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Podéis seguir descubriendo cómo crear espacios de lectura vivos en el artículo “ De la A a la Z: algunos consejos para nuestras bibliotecas” que Felicidad Campal, bibliotecaria en la BPE de Salamanca, ha publicado en la revista online Desiderata, disponible para su consulta en este enlace.

Feliz domingo,

Rebeca Martín