Jueves, 16 de agosto de 2018

Ya están aquí las Capeias Arraianas

La Raia portuguesa y la Raya española vibran con un espectáculo taurino único en el mundo. Esta es su historia

Lidia del toro con el "forcão"/ Foto: António Calixto

Las capeias arraianas han regresado al concejo de Sabugal un verano más, como manifestación de la tradición y el vínculo con el toro que tienen estos pueblos rayanos con la provincia salmantina y cacereña. Son una expresión taurina única en Portugal y en el mundo, registrada en el Inventario Nacional de Patrimonio Cultural de Portugal.

Desde finales de julio y hasta finales de agosto, casi una treintena de eventos taurinos se desarrollarán en las localidades del concejo de Sabugal, un concejo típicamente rayano, pues comparte con España 40 km de línea de frontera, compartiendo, además, tradición taurina.

Encierros, capeias arraianas, garraiadas (novilladas) nocturnas, largadas (suelta de toros), vacas del aguardiente y otras demostraciones taurinas tendrán lugar en este concejo del interior portugués, donde la tauromaquia es tradición y símbolo de unión.

La capeia arraiana es una fiesta taurina popular, diferenciada en múltiples aspectos de otros eventos taurinos, pero, sobre todo, se diferencia por algo que la identifica y la hace única: el uso del “forcón” o “forcão” para la lidia del toro.

El forcão

Es un instrumento de madera, generalmente, de roble, con varias ramas u horquillas. Es una horca grande, dentro de la cual se meten los 30 forcados que participan en la capeia.

Se cree que la utilización de este instrumento en la fiesta taurina proviene del inicial uso agrícola que tenía. Se usaba en las labores del campo, y comenzó a servir a los lugareños para defenderse del asalto que manadas de lobos y otros animales salvajes realizaban al ganado doméstico y a las cosechas.

Esta región, desde la antigüedad, fue zona de crianza de toros bravos. Las dehesas donde pastaban los toros a veces se encontraban en el lado español. Con cierta frecuencia alguna res se escapaba y llegaba a estos pueblos, por lo que los vecinos se protegían con estas horquillas, usándolas para hacerle frente y espantarlo. Fue así como la técnica en la fabricación de estas particulares horcas fue adaptándose a su posterior finalidad.

Para compensar los perjuicios que las reses bravas causaban, los ganaderos ofrecían un toro, animal al que los lugareños ya se habían habituado a torear con esa particular herramienta.

Fue así, por lo visto, como nació la capeia arraiana y su símbolo más identificativo: el forcão.

Desde el s. XIX se tienen referencias escritas de la celebración de esta fiesta, aunque seguramente existe en la zona desde mucho antes.

El encierro

Comienza un día de capea con un encierro a primera hora de la mañana. Los aficionados, a pie, en jeep o a caballo se acercan al prado a buscar a los toros que serán lidiados por la tarde. Durante el Encierro de la Capea, los participantes bordean constantemente el hito de piedra que separa la parte portuguesa de la española, situándose, ahora en Portugal, ahora en España. 

Sudor, polvo y nervios se mezclan conforme se aproximan los toros acompañados de los cabestros. Los caballistas conducen a los animales hasta la plaza.

El caballo

Donde hay toros, hay caballos.

Y en esta tierra hay ganado bravo desde tiempos inmemoriales. Concretamente, en la zona de la Genestosa.

Los raianos de ambos lados, demuestran una gran afición y admiración por los caballos, en alguno de los encierros se juntan más de un centenar.

Son preparados y engalanados, las crines peinadas, se usan las mejores monturas. Muchos de estos caballos son de pura raza lusitana.

Para los amantes del caballo, así como para los apreciadores del toro en el campo, esta parte de la fiesta, el Encierro, probablemente sea la más atractiva.

Cuando los caballistas consiguen llamar a los toros guiados por los cabestros, todos marchan hacia las calles del pueblo y entran en la plaza. Una vez ahí, los toros son conducidos hasta los toriles.

El ‘boi de prova’

Se realiza por la mañana, y consiste en probar la bravura de uno de los ejemplares mediante la técnica del recorte, antes de la capea de la tarde. 

El embole

Es colocada una protección en los cuernos del animal, para evitar que pueda herir a los forcados.

Se trata de un instrumento hecho con cuero y con dos argollas metálicas donde se introduce un cordel para amarrar esta protección a los cuernos del toro.

En la capeia arraiana hace solo unos 20 años que se realiza el embole. Dicen los entendidos que, con esta práctica, no se suprime el riesgo ni la adrenalina, pero se reducen las consecuencias de una eventual desgracia.

La Capea

Se puede decir que la capeia arraiana tiene 3 tiempos: la espera, la lidia con el forcão y la corrida de los cortadores.

Jóvenes, mayores, gente de la tierra y turistas, todos aquí forman parte del evento. Lo que ofrece la capeia arraiana no es sólo ser observador, sino participar en ella.

Una parte especialmente emocionante para los jóvenes es el momento del ‘pedido de la plaza’, es aquí cuando se engrandecen los sentimientos de amistad y de unión.

Después de esta ceremonia, se escuchan tres golpes en la puerta de toriles…Los hombres ocupan cada uno su puesto dentro del forcón, uno de los mayordomos se coloca en la delantera izquierda, el otro, en la derecha, unos en el medio y los más altos y con experiencia,  atrás para dirigir.

Todos a una, levantan el forcão, lo llevan hasta el medio de la plaza, donde lo bailan y piden el toro. Es un momento de tensión y silencio. La puerta se abre y sale furioso el animal, que arremete contra las horquillas delanteras del forcão, lo que obliga a ir girando, ahora hacia la derecha, ahora hacia la izquierda, mientras suben y bajan la horquilla, ejecutándose una especie de danza entre el toro y los forcados.

Una vez que el toro pierde interés por embestir, se retiran y dejan el forcão en un rincón de la plaza. Salen de él y se preparan para la fase de ‘recortes’.

El capinha español

Los capinhas españoles existen en este festejo desde que existe la propia capeia arraiana.

Son muletillas, novilleros o aspirantes que aprovechan el final de la lidia con forcón para dar unos pases con la muleta.

A los más puristas de la capeia no les agrada su presencia, no obstante, normalmente se acepta bien y al público le divierte este toque español. Esperan su oportunidad en el burladero, dan unos pases y, con suerte, se lucen.

Trascudana

A estas tierras se les ha denominado ‘transcudanas’ o ‘transcoanas’, por estar situadas a ambas orillas del Río Côa. La “Raia” o “Arraia” es un término de uso exclusivo de las tierras fronterizas. Para los raianos o arraianos, la Raya es algo más que una simple línea divisoria entre dos países, es un pedazo de tierra donde se siente la influencia de la unión en la diversidad, tanto del lado español, como del lado portugués.

Por Riba Côa se conoce hoy al territorio que queda entre la margen derecha del río Côa y la frontera con España, pero refiriéndose a las tierras que están más próximas del nacimiento del río, desde Figueira de Castelo Rodrigo hasta la Sierra das Mesas, llamada así porque antiguamente, se podían sentar a la misma mesa los obispos de las 4 diócesis vecinas: Ciudad Rodrigo, Lamego, Coria y Guarda, y cada uno de ellos hacerlo sin salir de su demarcación; tal era la vecindad, convivencia y proximidad de las gentes de esta zona en todos los ámbitos de la vida.

La disputa histórica entre reyes y señores de esta comarca, explica la abundante presencia de castillos, que aún se conservan. En el concejo de Sabugal presumen de contar con 5 villas con castillo: Alfaites, Sabugal, Sortelha, Vila do Touro y Vilar Maior.

Asimismo, la tierra rayana fue más recientemente y hasta hace solo tres o cuatro décadas, zona de contrabandistas. De ello, dan testimonio los mayores y no tan mayores del lugar y también algunos de los cantos populares:

Soy un conejo bravío,

Que en todo lado hace cama,

Amanezco en Portugal,

Y anochezco en España

Quien acuda a la capeia podrá aprovechar para refrescarse en alguna de las 5 playas fluviales que deja el río Côa en el concejo: Sabugal, Fóios, Quadrazais, Rapoula do Côa y Vale das Éguas.

Hay aquí también un balneario, que ya existía en época de los romanos, las Termas do Cró, con un hotel anexo, y muchas otras opciones de alojamiento rural.

La Capeia Arraiana, el momento más intenso del año en Sabugal

La Capeia Arraiana constituye el momento más emotivo para las gentes de esta tierra, por lo que representa la vuelta a casa y la unión en la fiesta.

Gusten o no gusten los festejos taurinos, es indudable que la capeia arraiana es una manifestación cultural totalmente original que, a día de hoy, se mantiene muy viva y enraizada en la memoria afectiva de los sabugalenses.

La capeia arraiana es un símbolo en Sabugal, proporcionando identidad y sentimiento de pertenencia a los habitantes de estos pueblos. Probablemente, constituya su mayor marca de identidad y de orgullo como comunidad.

Y es que en este concejo son muchos los que emigraron hacia Francia, Suiza y otros países buscando mejores oportunidades, pero, cada año por estas fechas, acuden a su pueblo para vivir la capeia arraiana. Este evento les aporta arraigo, pasión, sentimiento y convivencia con familiares, vecinos y amigos. Tiene un valor cultural y etnográfico.

Al grito de Ó forcão rapazes!, la adrenalina se dispara y comienza una catarsis colectiva cada año en Sabugal. No le dejará indiferente.

 

Calendario de Capeias Arraianas:

Lajeosa da Raia                (con encierro y desencierro)                   6 de agosto

Soito (con encierro)                                                                                 7 de agosto

Rebolosa (con encierro)                                                                         8 de agosto

Aldeia do Bispo (con encierro y desencierro)                                 13 de agosto

Nave                                                                                                          14 de agosto

Aldeia da Ponte (con encierro y desencierro)                                 15 de agosto

Ozendo                                                                                                    15 de agosto

Vale de Espinho (con encierro)                                                         16 de agosto

Alfaiates (con encierro)                                                                         17 de agosto

Festival Ó Forcão Rapazes, en Soito                                             18 de agosto

Forcalhos (con encierro y desencierro)                                             20 de agosto

Fóios (con encierro)                                                                                21 de agosto

Aldeia Velha (con encierro y desencierro)                                        25 de agosto

 

Novilladas, suelta de toros y otros festejos taurinos:

4 de agosto, suelta de novillos                                                                Soito

5 de agosto, encierro a cuerda                                                                Soito

10 de agosto, novillada vespertina                                                         Seixo do Côa

11 de agosto, novillada nocturna                                                            Ruivós

12 de agosto, tourada mixta                                                                    Aldeia da Ponte

12 de agosto, novillada nocturna                                                            Alfaiates

17 de agosto, novillada nocturna y Vaca del Aguardiente                  Forcalhos

22 de agosto, capea nocturna                                                                  Aldeia Velha

15 de septiembre, demostración taurina                                               Soito

16 de septiembre, capea con encierro                                                    Soito

Reportaje Gráfico: António Calixto

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