Domingo, 23 de septiembre de 2018
Béjar al día

Los Reyes viajan a EE.UU para asistir a la celebración de los 300 años de San Antonio de Béxar

BÉJAR | El fuerte de El Álamo en el condado de Bexar fue el origen San Antonio de Texas, las cinco misiones españolas son hoy consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Fuertes lazos históricos unen a Béjar con San Antonio de Texas

Los Reyes Felipe y Letizia en su visita a Estados Unidos  se sumarán a las celebraciones de los 300 años de las ciudades de San Antonio (Texas) y Nueva Orleans (Luisiana) para destacar la contribución española en sus orígenes y los lazos históricos entre los dos países.

El programa oficial, que ha comenzado ayer en Nueva Orleans, incluirá la visita a tres exposiciones que ponen de relieve la vinculación histórica de España y Estados Unidos. La presencia de los Reyes en estos dos Estados del sur estadounidense, donde el legado español es menos conocido, no es por ello menos importante y guarda una fuerte conexión con Béjar, una buena oportunidad para que algún representante de la ciudad hubiera estado presente en los actos.

El Presidio de San Antonio de Béjar en San Antonio de Texas fue un fuerte español construido cerca del Río San Antonio en el condado de Béxar. La ciudad fue fundada por Fray Antonio de Olivares y los indios Papayas, y junto con la Misión de San Antonio Valero, más conocida como El Álamo y la Acequia Madre de Valero es el origen de la actual urbe.

La historia resumida dio comienzo cuando se organizaron las primeras expediciones a la región de Texas, un territorio estratégico para la corona española y en 1675 una expedición formada por el citado Fray Antonio de Olivares, Fray Francisco Hidalgo, Fray Juan Larios y Fernando del Bosque reconoció la zona para ver las posibilidades que tenía para nuevos asentamientos.

En 1709, el virrey de Nueva España, Baltasar de Zúñiga y Guzmán Sotomayor y Sarmiento, natural de Béjar, I duque de Arión y Grande de España, más conocido por el título de Marqués de Valero que ostentó antes de subir a la grandeza, e hijo de Juan Manuel de Zúñiga Sotomayor y Mendoza, IX Duque de Béjar;  ordenó que se regresara y se fundara una misión y un asentamiento civil en ese lugar. Ese mismo año el Virrey viajó a España para convencer a las autoridades de la importancia de mantener y fundar nuevas misiones a orillas del río San Antonio. Ya en 1716  Fray Antonio de Olivares escribió al Virrey de Nueva España solicitando que enviara familias de colonos para fundar un poblado y en la carta le decía que algunas de esas familias tenían que ser expertas en “las artes útiles y las industrias”.

Fray Antonio de Olivares fue encargado de la fundación de El Álamo y construyó la Acequia Madre de Valero, de seis millas de largo, para el riego de 400 hectáreas y el abastecimiento de los habitantes. Las construcciones se remataron con el Presidio San Antonio de Béjar, para la protección de las misiones y para asegurarlas de las agresiones francesas, inglesas y americanas. Este presidio dio lugar a que alrededor se concentrara la misión y se empezara a formar la Villa de Béjar o Béxar, convirtiéndose en el eje fundamental del Texas español.

Una vez fundado el Presidio se establecieron 30 familias en los alrededores y en 1719 el marqués de San Miguel de Aguayo informó al rey de España, proponiéndole que fueran llevadas 400 familias desde España para poblar el territorio, de las 400 familias solicitadas llegaron 35 en 1731 que se unieron a los militares que allí vivían desde 1718 y formaron el primer gobierno de la ciudad en el Presidio de San Antonio de Béjar, que más tarde se convirtió en la capital de Texas.

Tras las guerras de la Independencia de Texas, en las que participó activamente el Presidio, en 1835, Domingo de Ugartechea, comandante del ya desaparecido estado mejicano de Coahuila y Texas, tuvo su sede en el Presidio durante la Revolución de Texas y al finalizar el asedio y la Batalla de Béjar que llevó a la expulsión de las tropas mexicanas de Texas, la ciudad y la fortaleza de El Álamo fueron capturadas por los mexicanos en la famosa Batalla del Álamo de 1836, el Presidio dejó de existir cuando el ejército mejicano reconoció la independencia de Texas y dejó la ciudad en manos del jefe militar de Béxar, Juan Seguín.

En la actualidad de las cinco misiones españolas, cuatro de ellas funcionan como iglesias parroquiales católicas activas, San Antonio de Valero, conocido como El Álamo, no se considera una de las misiones españolas originales, pero los “cinco conjuntos de misiones situados a ambas orillas del río San Antonio (estado de Texas) y un rancho que se halla a 37 km de ellos” han sido nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2015, en reconocimiento a su “muestra del mestizaje entre la cultura hispánica y la cohauilteca”.