Sábado, 18 de agosto de 2018

Humildad, hambre y empatía, claves del Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid ha demostrado que es un excelente equipo, cohesionado, cuyo liderazgo lo ejerce Simeone

Antes de la “Final”, jugada en Lyon, los contendientes Atlético de Madrid y Olympique de Marsella, los dos equipos tienen muchas afinidades técnico-tácticas. El entrenador Rudi García, de origen español, aseguró que “lo importante es centrarse en el juego y asegurarnos de que no tenemos nada que reprocharnos cuando salgamos del terreno”. Por otra parte, señala que “El Atlético es un equipo muy sólido, la mejor defensa de la Liga española, pero también cuenta con atacantes formidables”. Por otra parte, significó: “No sé si jugaremos con dos centrales, línea de tres… ya se verá mañana”.

De otra parte, el Atlético de Madrid intentará su tercer título tras los obtenidos en 2010 ante el Fulham inglés y en 2012 contra Athletic de Bilbao. El Olympique perdió dos en Copa UEFA en 1999 contra el Parma italiano y en 2004 contra el Valencia. Las apuestas dan como ganador al Atlético de Madrid. Al mismo tiempo que Simeone opinó: “En una final aparecen sentimientos, emociones, ilusión y sobre todo humildad. Cuando uno llega aquí necesita trabajar y tener humildad. Tenemos que minimizar su juego ofensivo. Veo similitudes entre los dos equipos, que son prácticos, con mucha ilusión, con el mismo entusiasmo y un juego similar. Será una linda final”.

Los datos estadísticos al final del partido contrastan con las percepciones del espectador sin un conteo pormenorizado de acciones específicas.  La posesión del Olympique ascendió al 56,9%; 29 regates por 16 del Atlético de los que 17 regates buenos fueron para Marsella y  tan solo 6 atléticos; igualaron a 12 remates; 318 pases buenos dieron los del Marsella por 209 los del Atlético si bien fallados 104 en el Olympique por 115 en el Atlético; 17 centros al área franceses por 5 los españoles; y ambos equippos igualaron a 53 recuperaciones; resaltando negativamente las 18 faltas que cometieron los del Olympique y 9 tan solo los atléticos…

Si no fuera porque estos datos son publicados por (ElPais.com, 17. mayo.2018) no me los acababa de creer ante mis percepciones obtenidas del seguimiento del partido por televisión. Aunque hubo una realidad muy concreta, definitiva, los tres goles conseguidos por el Atlético fueron de ley, bellos, eficaces, bien conseguidos incluso la resolución del primero por fallo estrepitoso pero el Atlético supo orientar el ataque en décimas y resolver con la eficiencia de un goleador nato como Griezmann. Sin ninguna crítica al árbitro, sin ninguna decisión fuera de lugar. 

Es posible que el Atlético de Madrid cumpla muchas de las pautas que fija Patrick Lencioni en su libro “Equipos Ideales”: “Los líderes capaces de encontrar, contratar y formar empleados con humildad, hambre y empatía tendrán una notable ventaja sobre los que no lo consigan. Estos jefes podrán crear equipos más sólidos mucho más deprisa y con mucha menos dificultad, y reducirán notablemente los penosos costes tangibles asociados a las intrigas, las rotaciones y los problemas de moral”.

Sin entrar en otras consideraciones, el Atlético de Madrid ha demostrado que es un excelente equipo, cohesionado, cuyo liderazgo lo ejerce Simeone, no caben dudas. Y, sin mayores detalles, es posible que tenga mucho conseguido de esas tres virtudes esenciales: 1. Humildad. 2. Hambre. Y 3. Empatía.

Ya me gustaría que para mantener esas virtudes no entren en el “juego del envidioso”, o sea, aquella actitud enfermiza de compararse tontamente con otros equipos, sobre todo con el Real Madrid, aunque sea por proximidad vecinal. Ahí entraría la “empatía” de aceptar generosamente las virtudes y defectos del resto de los equipos, sin demorarse en desarrollar las propias virtudes, por supuesto minimizando sus déficits…

Y no hablo de memoria, ¿a qué viene este comentario de Juanfran, cogiendo el megáfono al finalizar el partido y esforzándose en convencer a los presentes?: “Que se enteren los vikingos quién manda en la capital”. Curiosamente, Juanfran es un futbolista formado en la cantera del Real Madrid…  ¿Una muestra de frustración, empatía negativa, poca humildad? Para mí, una señal evidente de que el fútbol sigue siendo una pugna indescifrable, al parecer no basta con el disfrute de haber ganado sino con el anhelo de “chinchar” a otros competidores, en su caso como queriendo “hacer daño moral” a alguien que colaboró en tu formación… ¡Indescifrable!