Miércoles, 19 de septiembre de 2018

‘Patios y Parques Dinámicos’ y ‘A qué jugamos’, herramientas para la inclusión escolar en el recreo

La aplicación de este programa, con el juego como herramienta, se elevan los tiempos de interacción positiva de los niños con TEA
Carlos García Junto ha presentado en la UPSA el libro "A qué jugamos" y el programa "Patios y parques dinámicos"

El Grado en Logopedia de la Universidad Pontificia de Salamanca ha acogido la presentación del Programa ‘Patios y Parques Dinámicos’ y el libro ‘A qué jugamos’, escrito por el exalumno de la UPSA Carlos García Junco, y cuyo objetivo es aportar herramientas para la inclusión de los niños con conductas disruptivas a través de juegos en el recreo.

El Programa, tal y como explicó Carlos García, nació a partir de la iniciativa de una madre, Gey Lagar, que veía que su hijo con TEA (Trastorno del Espectro Autista que se caracteriza por tiempos de aislamiento muy elevados y poca interacción con sus iguales), “no participaba con otros niños en el patio del recreo, lo que contribuía a que los tiempos de aislamiento fueran cada vez mayores”.

García Junco ha señalado que este Programa está dirigido a los niños que presentan conductas disruptivas (con hiperactividad, trastornoespecífico del lenguaje, retraso madurativo, síndrome de Down, dificultades auditivas y visuales,...e incluso a niños y niñas provenientes de otras culturas y que desconocen el idioma y/o las costumbres y juegos) y que sufren tiempos de aislamiento elevados. “Sirve como una herramienta de inclusión escolar en centros educativos ordinarios”. Para el logopeda, 'Patios y Parques Dinámicos' solo se centra en el recreo para que todos los niños puedan jugar y participar y “fomenta el desarrollo cognitivo, social, y del lenguaje”.

A partir de los casos observados, el especialista ha demostrado su fiabilidad con un estudio, publicado a través su libro A qué jugamos, en el que se constató que la aplicación de ese programa elevaba los tiempos de interacción positiva de los niños con TEA. La metodología se realiza a través de juegos tradicionales adaptados como: el pañuelo o la rayuela, “que se modifica en función de los intereses concretos del alumnado. Por ejemplo si hay un niño con TEA que le gustan los dinosaurios, convertimos el ‘pilla-pilla’ en ‘dar caza al dinosaurio’ y mediante apoyos visuales y pictogramas entienden el transcurso del juego y participan con el resto de niños”.

El especialista ha subrayado también el aumento de niños diagnosticados desde los hospitales y gabinetes clínicos, “lo que hace ver que hay un mayor conocimiento de la problemática en la sociedad y el personal está más preparado”. Desde el Colegio La Inmaculada de Oviedo, donde trabaja García Junco, hay 7 alumnos, “pero a nivel nacional suele haber un ratio de entre 3 a 10 niños en colegios ordinarios, porque también hay menores con Trastorno Específico del Lenguaje o con TDH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) a los que también les beneficia este Programa”.

‘Patios y Parques Dinámicos’ va dirigido a centros escolares, y al mismo tiempo se está implementando en centros clínicos y en hospitales y exportando a otros países como Grecia, París y Perú.