La calle de San Vicente Ferrer, junto a la Catedral

Según la tradición, el ella vivió el religioso valenciano cuando vino a predicar a Salamanca en 1412

Esta calle comunica la plaza de los Leones con la de Carvajal y frente a ella hay una casa en la que, según la tradición, vivió San Vicente Ferrer cuando vino a predicar a Salamanca en 1412.

Nunca personaje alguno tuvo dedicados en la ciudad del Tormes tantos lugares como el santo valenciano Vicente Ferrer. En su memoria existen o existieron, una colina o teso, un monasterio, que fue el más antiguo de cuantos se fundaron en Salamanca, una de las puertas de la muralla, un barrio, un paseo, una plaza, una cuesta, un corralón, un portillo, una escalinata y varias calles precedidas hasta de cuatro ordinales.

Todas ellas en memoria del taumaturgo dominico nacido en Valencia el 23 de  enero de 1350 y muerto en Vannes (Francia) el 3 de abril de 1419.

Le fue ofrecido el obispado de Valencia, del cual rehusó su ofrecimiento para recorrer misionalmente varios países y gran número de ciudades. Entre estas, en 1411, figura Salamanca, en la que sus encendidos sermones congregaron y convirtieron a multitudes con sus predicaciones, quizás de las más célebres de toda la vida del santo.


Huellas o recuerdos de su paso por Salamanca son la casa en la que vivió, de la que solamente queda la puerta, a la sombra de la Catedral Nueva, una inscripción en la iglesia de San Juan de Barbalos, donde sermoneó el santo, así como la cruz de piedra en el Monte Olivete, del Convento de San Esteban, recordando también sus pláticas.

Escribió, además, un Tratado de la Vida Espiritual, editado repetidamente.

Fotografías 

  • Portada de la casa de San Vicente Ferrer.
  • Calle de San Vicente Ferrer. Cándido Ansede y Archivo Huebra.

Textos: Callejero Histórico Salmantino 

  • Casa de San Vicente Ferrer
  • Calle de San Vicente Ferrer
  • Calle de San Vicente Ferrer