El origen de la familia de los Mariquelos

La víspera de Todos los Santos sube al campanario de la Catedral Nueva un típico personaje apodado el Mariquelo para conmemorar un hecho sucedido el uno de noviembre de 1755

Como es costumbre en nuestra ciudad, cada año, la víspera de Todos los Santos sube al campanario de la Catedral Nueva un típico personaje apodado el "Mariquelo" para conmemorar un hecho sucedido el uno de noviembre de 1755, como fue el terremoto de Lisboa y que apenas afectó a la estructura de este edificio.

Al comenzar los temblores, los ciudadanos corrieron a refugiarse dentro de la Catedral. Un estrépito conmovió a todos, y columnas, paredes, y bóveda crujieron en continuo movimiento. La Catedral, a pesar de todo, resistió, a excepción de la torre de las campanas que quedó dañada, y desde entonces tiene una pequeña inclinación.

En agradecimiento porque los daños solo fueron materiales, el Cabildo determinó celebrar actos religiosos todos los días 1 de noviembre y la víspera, el 31 de octubre; se avisaría a la ciudad tocando las campanas de la torre, incluida la llamada "campana del reloj", pues esta campana tocó por si misma el 1 de noviembre de 1755 zarandeada por los envites del terremoto.

Se dice que aquí es donde supuestamente comienza la tradición del "Mariquelo".

Dentro de la catedral tenía la vivienda una familia que se encargaba de llevar a cabo los distintos toques de campanas y fueron ellos los encomendados para cumplir con el edicto del Cabildo. Una familia sobradamente conocida en Salamanca con el apodo de los "Mariquelos"


Este hecho se convirtió en una tradición popular y desde entonces subían hasta el punto más alto de la torre.   

En 1976, Fabián el último descendiente de la familia de los Mariquelos cumplió por última vez con una tradición centenaria, siendo el último Mariquelo.

Sin embargo Ángel Rufino de Haro, nueve años después, rescata aquel cometido, y el 31 de Octubre de 1985 asciende a lo más alto de la torre de la Catedral ataviado con el típico traje charro para tocar una charrada con el tamboril y la gaita, congregando a los salmantinos a los pies de la Catedral para ver tan arriesgado ascenso.

Ángel Rufino de Haro acababa de convertirse en ese momento en el nuevo "Mariquelo".

Fotografías

▪ Miembros de la familia de los "Mariquelos" ascendiendo a la torre.

▪ Los verdaderos "Mariquelos" agarrados a la veleta de la Catedral

▪ Otro de los "Mariquelos" en la torre.