Universidad de Coímbra, alta y sofía

La única universidad que existió en Portugal y en las comunidades portuguesas hasta la llegada del s. XX, se encuentra hoy altamente preparada para los nuevos desafíos. Un Patrimonio Mundial orientado al futuro
Actividades de apertura de curso en la Universidad de Coímbra/ Rep. Gráf.: MARTÍN-GARAY

La Universidad de Coímbra fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2013 por la riqueza de su patrimonio y por la difusión mundial que ha realizado durante más de setecientos años del saber y de la cultura en lengua portuguesa.

La Universidad de Coímbra ha sido la única con la que ha contado el mundo académico lusófono hasta el comienzo del s. XX, momento en que aparecieron las universidades de Lisboa y de Oporto (1911) y las universidades brasileñas.

Esa es una de las razones por las que esta universidad es la mejor del mundo para estudiar portugués y conocer la lusofonía. De hecho, Coímbra es la “Ciudad Europea de la Lusofonía”, por eso, cuando hace cinco años se propusieron conseguir la excelencia en los estudios de portugués para extranjeros, visitaron Salamanca, -tal y como nos ha transmitido el Rector de la UC, João G. Silva-, para observar lo que se había hecho aquí con el estudio del español. La USAL y la UC mantienen una estrecha relación en muchos ámbitos del saber.

La Universidad de Coímbra en la Historia

Pero comencemos a hablar sobre la Universidad de Coímbra por el principio, un poco más atrás, cuando en marzo de 1290 el rey D. Dinis crea el “Estudio General”, que es confirmado en agosto de ese mismo año por el Papa Nicolás IV. Así pues, tenemos que la UC es una universidad de origen real y no de origen eclesiástico, como ocurre con otras universidades, como la de Salamanca, por ejemplo.

En este palacio donde se ubica la Universidad de Coímbra nacieron los reyes de la primera dinastía de Portugal. La hoy conocida como “Sala del Trono” es donde vivió el primer rey de Portugal, D. Afonso Henriques, espacio donde actualmente se realiza la defensa de las tesis doctorales.

Precisamente, el privilegio que supone ser Patrimonio de la Humanidad constituye también uno de los desafíos para una universidad que es, por naturaleza, un ente dinámico y no puede inmovilizarse para ser visitada por miles de turistas. Hacer compatible estas circunstancias es algo a lo que los gestores de estos edificios privilegiados están obligados y parece ser que en Coímbra se consigue, pues comprobamos cómo se mezclan turistas, con estudiantes, con profesores y con el equipo rectoral en los mismos espacios del “Paço Real”.

Además de la Sala del Trono, la Biblioteca Joanina, de comienzos del s. XVIII, es una de las “joyas de la corona” de la Universidad de Coímbra que podemos visitar. Debe su nombre al rey João V, que fue su promotor. La fachada barroca ya constituye un aviso de su majestuosidad. En su interior destacan los materiales y maderas exóticas, procedentes de las colonias de ultramar y un fondo bibliográfico fantástico de los siglos XVI, XVII y XVIII. La Capilla de San Miguel es otra de las partes imperdibles en la visita.

La Universidad de Coímbra ha tenido un papel fundamental en la Historia de Portugal a lo largo de los siglos. La matemática aplicada a la náutica permitió a los portugueses navegar por el mundo y crear un imperio. El descubrimiento de las Indias asiáticas y del lejano Oriente, así como del hemisferio sur americano y africano se produjo gracias a la ciencia náutica creada en Coímbra. Desde aquí se cambió el mundo y se influenció en el espacio lusófono.

Durante siglos, todas las élites portuguesas estudiaron en Coímbra. Es imposible hablar de Historia Portuguesa o de Historia de Brasil, por ejemplo, sin mencionar a la Universidad de Coímbra, ya que pensadores, políticos, economistas, científicos o artistas, todo el mundo lusófono antes del siglo XX, se formaba en Coímbra. Incluso después de la independencia de Brasil, acontecida en 1822, los estudiantes brasileños continuaban acudiendo a  Coímbra, pues las primeras universidades en Brasil no nacieron hasta ya entrado el siglo XX.

Lo que esto supuso para un país como Portugal fue una cohesión entre sus diferentes territorios que probablemente contribuyó a que se mantuviese su imperio sin disgregaciones. La política de los reyes de Portugal pretendió esa cohesión universal entre sus reinos. La Universidad de Coímbra aglutinaba el conocimiento y lo favorecía. Sus estudiantes estaban ligados por un sentimiento de pertenencia a una misma institución, que les había formado como personas y a la que respetaban. Una auténtica red social de la época.

Según nos cuenta el profesor João G. Silva, Rector de la Universidad de Coímbra, algunos pensadores atribuyen a la universidad única en el espacio lusófono durante siglos, el hecho de que un pueblo con apenas un millón de habitantes pudiese crear y mantener unido un imperio durante tanto tiempo y de que alguno de sus territorios más vastos, como Brasil, no se dividiese en reinos más pequeños, como sucedió con los territorios americanos que pertenecían a la corona española. 

La Universidad de Coímbra también tuvo su papel en la Revolución de los Claveles de 1974, a través de alguna de las figuras gestoras de este movimiento.

La Universidad de Coímbra hoy

La Universidad de Coímbra es conocida en todo el mundo y su visión de futuro está puesta en el desarrollo internacional. De ella se dice que es la mayor universidad brasileña fuera de Brasil, pues tiene 2.000 brasileños estudiando en sus aulas. Algunos son estudiantes de movilidad, pero la mayoría vienen aquí a realizar los estudios completos. El 40% de los estudiantes de la Facultad de Letras son brasileños.

Las áreas de Ciencia y Tecnología son actualmente las más potentes en esta universidad, que se encuentra entre las 500 mejores del mundo según el Ranking de Shangai y entre las 200 mejores del mundo en Ingeniería Civil, Derecho y Ciencias Ambientales. Obtuvo la calificación cinco estrellas en innovación, investigación, internacionalización, instalaciones y accesibilidad en junio de 2013 por QS Stars University Ratings.


El Campus de la UC se divide en 3 núcleos en los que estudian 25.000 estudiantes, el 16% de ellos son alumnos internacionales de 90 países diferentes, entre ellos España, de donde provienen 225 de los estudiantes de la UC. La Universidad de Coímbra tiene más de 3.000 trabajadores, entre personal docente y personal de servicios.

Relación con la Universidad de Salamanca

La relación entre las universidades de Coímbra y Salamanca es frecuente y en muchas áreas del saber. Uno de los frutos de esta colaboración es el Centro de Estudios Ibéricos, que se sitúa en la ciudad portuguesa de Guarda desde su nacimiento en el año 2000. Su mentor fue el ensayista Eduardo Lourenço, que lo impulsó como un proyecto para el estudio de la Civilización Ibérica como un todo. Este desafío contó desde el inicio con el patrocinio de la Universidad de Salamanca y de la Universidad de Coímbra, modelos ambas de universidad en la Península Ibérica a lo largo de los siglos. En la actualidad se mantienen estos lazos que favorecen una visión ibérica y un intercambio cultural, científico y económico.

Ambas universidades comparten hoy varios programas de investigación multidisciplinar.

Estudiar y vivir en Coímbra

Coímbra tiene unos 140.000 habitantes y es una ciudad muy agradable de pasear, incluso contando con las empinadas calles habituales en las ciudades portuguesas. Nada impide disfrutar de una ciudad bastante verde, con dos grandes núcleos de vegetación como es el Jardín Botánico y la Mata do Choupal, además de parques urbanos y la ribera del río Mondego, una de las mejores opciones para estar al aire libre.

La ciudad de Coímbra es una ciudad con el aplomo y la distinción que da la Historia y con la vitalidad y el desenfado que proporciona la juventud.

Es una ciudad segura y tranquila, acogedora para quien está de paso y agradable para el que se queda. Bien comunicada, se encuentra a sólo una hora del aeropuerto internacional de Oporto y a dos del de Lisboa. De Salamanca está a tres horas en coche y se puede llegar a ella en el Sud Express, el tren que une Francia con Lisboa y que tiene parada diaria en Salamanca. Coímbra está a media hora del mar y muy cerca de la Mata Nacional de Buçaco y de la Sierra de Lousã, una de las entradas al territorio mágico de las Aldeias do Xisto.

Coímbra lo tiene todo para que estudiar y vivir aquí se convierta en una de las experiencias inolvidables en la vida de una persona. Una ciudad universitaria ideal, como lo es Salamanca, con todo lo necesario para estudiar y el mejor ambiente cuando se decide cerrar los libros.

La Praxe

La Praxe es un conjunto de rituales de iniciación que se ha venido practicando en la Universidad de Coímbra desde hace siglos con mayor o menor apego por parte de los estudiantes durante estos últimos años. Lo podríamos equiparar a las novatadas que se realizan en algunas universidades españolas, pero no es exactamente lo mismo, pues hay toda una serie de símbolos en la praxe, comenzando por el “traje académico” que visten los “doutores” o estudiantes veteranos.

Esta práctica se extendió por otras universidades portuguesas a lo largo del siglo XX.

Los alumnos de la Universidad de Coímbra, como universidad de tradiciones, mantienen esta práctica y durante estos días de inicio de curso es habitual ver a “caloiros” (novatos) y “doutores” realizando alguna actividad perteneciente a la “praxe” por las principales plazas de Coímbra, como la Plaza de la República o la Plaza de D. Dinis al caer la tarde.

Sin embargo, alguno de los acontecimientos sucedidos en Portugal alrededor de estas prácticas en los últimos años, ha convertido a la “praxe” en un tema de controversia, frente al cual la población académica está dividida. En algunas universidades se ha prohibido la praxe, sin embargo, en otras estos últimos años se ha retomado con más fuerza.

Me cuenta un estudiante de Odontología, un “doutor” de segundo curso  -que, por tanto, el año anterior fue “praxado”-, que aquí no se hace nada que vaya contra la dignidad de la persona, que nadie es obligado a participar, que se trata de llevar a cabo unas pruebas que pretenden fomentar la integración de los nuevos estudiantes en la vida académica, lo que les sirve para conocerse entre ellos y para conocer a los veteranos. Afirma este estudiante que no son más que bromas y que no está permitido el trato vejatorio, muy al contrario, lo que se pretende es transmitir el orgullo de pertenencia a una institución como la Universidad de Coímbra y el respeto que se le debe tener.

La praxe se realiza durante varias semanas al inicio de curso, aunque de forma ortodoxa pueda prolongarse a lo largo de todo el año lectivo, hasta la “queima das fitas” en mayo. En Coímbra se inicia con una recepción a los “caloiros” acompañada de una serenata de Fados de Coímbra en la ribera del río. Existe la figura del “ayudante del caloiro”, que es un alumno, como mínimo de tercer curso, que se encarga de acompañar a los recién llegados durante las primeras semanas, enseñarle los diferentes edificios de la universidad y cómo funciona.

En estos días se pueden ver en Coímbra estudiantes con el traje académico por todos los lados. Si bien pueden usarlo durante todo el año siempre que quieran, la mayoría suele apenas vestirlo durante el tiempo  que dura la praxe y en eventos académicos señalados.