Miércoles, 30 de septiembre de 2020

Las antiguas planchadoras

Este trabajo requería una cierta habilidad, sobre todo para el almidonado, que consistía en mojar la ropa blanca en almidón desleído en agua

A finales del siglo XIX y principios del XX, era habitual que en los hoteles, las familias que veraneaban en ellos, encargaran el planchado de la ropa a personas especializadas en esta actividad: "Las planchadoras", que normalmente aprendían el oficio de sus madres o familiares, por observación y después de mucha práctica, esto hacia que acabaran teniendo sus clientes, (hoteles, fondas, y familias veraneantes).

La herramienta de trabajo utilizada era la plancha de hierro fundido, que se calentaba en la chapa superior de las cocinas de leña y más tarde de carbón, hasta que a mediados de los años cincuenta del siglo XX fueron sustituidas por las eléctricas.

Este trabajo requería una cierta habilidad, sobre todo para el almidonado, que consistía en mojar la ropa blanca en almidón desleído en agua, para que tuviera cierta rigidez, lo que requería "coger el punto", evitando que pareciera una tabla.

Un trabajo duro, por las muchas horas que permanecían de pie, sin horarios ni días de descanso y a la vez soportando el calor que la plancha desprendía.
 
Fotografía
Planchadoras de mediados del siglo XX
Fuente: El libro de oro de Salamanca.