Miércoles, 20 de febrero de 2019

Exuperancio Benito: “Ser detective es una vocación”

Más de 2.000 casos avalan una trayectoria reconocida con la Estrella de Oro a la excelencia profesional
Exuperancio Benito, director y fundador de Adexu Detectives

Ser detective “es una vocación”. Así define la profesión Exuperancio Benito, director y fundador de Adexu Detectives, empresa que nació en 1999 en Salamanca, y cuya trayectoria y profesionalidad, y en especial la confianza depositada por sus clientes en estos 17 años (despachos jurídicos, empresas, compañías de seguros, mutuas y particulares), ha sido reconocida con la reciente entrega de la Estrella de Oro a la excelencia profesional. Un premio con un valor añadido porque “éste es un trabajo callado al no poderse divulgar tus éxitos profesionales por razones obvias, solo el cliente para el que trabajas lo conoce”. “Es un trabajo de riesgos, con muchas aristas que hay que ir salvando poco a poco”, añade.

Adexu Detectives ha investigado más de 2.000 casos a lo largo de toda la geografía española, contando actuamente con despacho en Salamanca y una oficina más en Valladolid. A esto hay que sumar la labor en la formación de un centenar de nuevos detectives en colaboración con la Universidad de Salamanca; con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con la Justicia ratificando cientos de informes en los Tribunales.

Analítico, observador, discreto, intuitivo, meticuloso, perseverante y, por supuesto, paciente. Son cualidades que debe reunir todo buen detective privado, y cuya carta de presentación se completa con la máxima confidencialidad. “Este trabajo requiere una dedicación plena, lo que hace que el apoyo familiar también sea muy importante”, apunta Exuperancio Benito. “Lo que detecto en los detectives es amor por la profesión, ser conscientes de que, como profesionales de la investigación, están haciendo una labor social importante”. Vocación y, como subraya, “formación, especialmente en materia jurídica porque en el mundo de la investigación hay que manejar muchos factores”. A día de hoy, en España para ejercer como detective privado se exige estar en posesión de un título universitario oficial de grado en el ámbito de la investigación privada que acredite la adquisición de las competencias que se determinen, o bien del título del curso de investigación privada, reconocido por el Ministerio del Interior.

Sombrero, gabardina y pipa son tres de los elementos que nos vienen ineludiblemente a la mente cuando pensamos en la imagen, alimentada por el cine y la literatura, de un detective privado. Puede, no obstante, que el minucioso y exigente trabajo de detective privado les haya llevado en algún momento a hechar mano de ellos para pasar desapercibidos mientras recaban información o pruebas sobre hechos privados, porque el detective privado no puede realizar investigaciones sobre delitos perseguibles de oficio, si llegan a su conocimiento deberá abstenerse de investigar y deberá denunciar ante la autoridad competente los hechos, ni usar  información confidencial en el propio beneficio.