Las Arribes al día

La iglesia de Peralejos de Abajo reclama una intervención de urgencia

La mayoría de las chapas de uralita permanecen desencajadas, lo que provoca humedades y pone en riesgo la integridad de las personas en momentos de rachas de viento

Varias de las chapas están desprendidas y existe riesgo de su voladura por el viento / CORRAL

Son ya más de una década los años que desde Peralejos de Abajo se viene reclamando una intervención en el tejado de la iglesia, además del cambio de ventanas. En este tiempo las condiciones estructurales de su cubierta, especialmente, se han deteriorado ostensiblemente hasta el punto de que la humedad –como consecuencia de las lluvias– pone en riesgo otras partes de la estructura del edificio.

Pero además de su mal estado, otro de los inconvenientes de su cubierta actual es que está realizada con chapas de uralita, material altamente cancerígeno por su contenido en amianto, como han demostrado varios estudios científicos.

Tras el nuevo acuerdo alcanzado entre Junta, Diputación y Obispado de Salamanca, el alcalde de la localidad, Alfonso Castilla, recuerda a las tres instituciones la constante solicitud de este Ayuntamiento durante años para que se realice una intervención en este templo, especialmente en lo referido a la sustitución de su cubierta y las tres ventanas que proporcionan luz interior.

La mayoría de las chapas de uralita del tejado se encuentran desencajadas, lo que provoca la entrada de humedad, además del riesgo que supondría para cualquier persona su desprendimiento ante una racha de viento, máxime si esto se produce durante la celebración de uno de los actos habituales actos religiosos.

Para el alcalde “ya no hay excusa que valga. Llevamos reclamando estas actuaciones más de diez años y siempre nos dicen que hay otras prioridades. Ahora mismo la prioridad está en la iglesia de Peralejos de Abajo, porque además de las humedades incluso hay peligro para las personas, y si no pasa nada, nadie se acuerda de cómo está el tejado, pero si sucede cualquier percance entonces nos echamos las manos a la cabeza por no haber actuado cuando hubo la oportunidad”.