El encierro urbano del día grande de fiesta transcurrió con normalidad y sin incidentes. Después de citar al novillo, los organizadores soltaron a dos vaquillas, que tardaron en regresar al coso taurino del camino de Peñaranda. El cansancio de los días previos de fiesta no hizo mella entre los aficionados.
Fotos: E. García