La antigua iglesia de Porqueriza ya solo es el recuerdo de un pasado con vida, entre cuyos vetustos muros hoy solo habitan el silencio y la soledad. El viejo templo hace décadas que se quedó vacío de almas.
La antigua iglesia de Porqueriza ya solo es el recuerdo de un pasado con vida, entre cuyos vetustos muros hoy solo habita el silencio y la soledad. El viejo templo hace décadas que se quedó vacío de almas.