La Junta desactiva el nivel 2 del PLANCAL, la UME se retira de la zona y Protección Civil notifica el fin del riesgo por ES-ALERT
La fuga de gas natural licuado registrada en un establecimiento industrial de Fuentes de Béjar ha quedado totalmente controlada, lo que ha permitido a la Agencia de Protección Civil y Emergencias dar por finalizado el incidente sin lamentar daños personales. Las autoridades han confirmado la desmovilización de los efectivos militares desplegados en la zona tras asegurar el perímetro.
La evolución favorable de la situación tras el sellado del escape criogénico ha permitido a la Junta de Castilla y León desactivar el Plan de Protección Civil (PLANCAL) en su nivel 2. La decisión se ha adoptado tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) celebrada a las 17:00 horas de este miércoles en la provincia salmantina.
Una vez confirmada la resolución de la fuga en el complejo agroalimentario de Fuentes de Béjar gracias a la intervención de los equipos de emergencia, se ha ordenado la retirada de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del operativo. Asimismo, se ha enviado un nuevo mensaje a través del sistema ES-ALERT para comunicar a la población el restablecimiento total de la normalidad. El incidente, que motivó el establecimiento de medidas preventivas de gran calado, ha quedado resuelto sin heridos.
El Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA) de la Unidad Militar de Emergencias fue el encargado de lograr el sellado del escape de líquido criogénico registrado en la industria salmantina. La compleja maniobra permitió estabilizar la zona tras la rotura de una tubería que liberaba material a temperaturas extremas, facilitando así las labores de vaciado de la instalación afectada.
El incidente se originó tras producirse una rotura en una tubería de uno de los dos depósitos de 60.000 litros de gas natural licuado (GNL) que posee la empresa. Esta avería provocó una peligrosa fuga de líquido criogénico a -163 grados centígrados, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad al tratarse de un establecimiento sujeto a la normativa SEVESO.
Ante la gravedad de la situación inicial, la Junta de Castilla y León solicitó la intervención de la UME. Unidades del Regimiento de Apoyo e Intervención en Emergencias (RAIEM), en concreto del GIETMA y del Batallón de Intervención en Emergencia V (BIEM V), se desplazaron al lugar para hacerse cargo de la actuación directa sobre la avería.
Los efectivos militares lograron el taponamiento con éxito de la fuga. Posteriormente, procedieron a monitorizar toda la zona con detectores especializados y, tras comprobar la eficacia de la maniobra, continuaron con el trasvase del gas natural licuado del depósito afectado hacia una instalación segura.
Esta actuación, liderada por la UME, requirió de una coordinación precisa entre los distintos servicios de emergencias y un conocimiento altamente especializado para actuar sobre sustancias peligrosas. La intervención ha demostrado la capacidad de respuesta ante emergencias tecnológicas y medioambientales para proteger vidas y el entorno en situaciones de alto riesgo.
Para dar soporte a estas labores, la Agencia de Protección Civil y Emergencias mantuvo desplegado en la zona un Puesto de Mando Avanzado (PMA) y una unidad de drones para el reconocimiento aéreo y la monitorización constante. En el operativo sobre el terreno participaron de forma coordinada los efectivos militares junto a los Bomberos de la Diputación de Salamanca y agentes de la Guardia Civil.
El Delegado Territorial de la Junta en Salamanca mantuvo activado el CECOPI, que evaluó la situación en diversas reuniones a lo largo de la jornada, concretamente a las 8:30 y a las 13:00 horas, antes de la resolución definitiva de las 17:00 horas.
La mejora de la situación tras el taponamiento de la fuga permitió adoptar medidas de normalización progresivas a lo largo del día: