Isabel Gómez, presidenta de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca, afirma que la falta de profesionales y la mala gestión de los recursos están provocando un colapso estructural que satura tanto la Atención Primaria como la Especializada
La situación del sistema sanitario en la provincia atraviesa un momento de tensión, según el análisis realizado por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca. Su portavoz, Isabel Gómez, advierte en declaraciones a SALAMANCA rtv AL DÍA de que los problemas estructurales afectan por igual a la Atención pPrimaria y a la Especializada, lo que genera un colapso que repercute directamente en la calidad asistencial.
El retraso en la publicación de las listas de espera oficiales, previstas habitualmente entre los días 10 y 15 de cada mes, genera sospecha e inquieutd. "De que no hayan salido ya, mucho están maquillando", señala Gómez. Desde la plataforma denuncian que la administración divide los datos entre "lista de espera estructural" y otros conceptos con el objetivo de confundir a la población, ocultando que el 50% de las demoras en consultas se deben a carencias organizativas del propio hospital.
La raíz de esta crisis se asienta sobre dos pilares fundamentales: la falta de profesionales y una deficiente gestión de los recursos. Esta combinación provoca un efecto dominó que comienza en los centros de salud, tanto urbanos como rurales, y termina colapsando las instalaciones del nuevo complejo hospitalario.
El primer eslabón de la cadena asistencial presenta deficiencias significativas. La ausencia de médicos obliga a los profesionales a acumular los cupos de pacientes de sus compañeros, reduciendo a la mitad su capacidad de atención diaria. Esta sobrecarga genera demoras inasumibles para los usuarios, que deben esperar entre siete y 15 días para conseguir una cita con su médico de cabecera.
A esto se suma la ineficacia de las herramientas telemáticas. "El mensaje que se lanza a la población es que pidan cita a través de Sacyl Conecta, pero no hay citas", señala Gómez. Ante esta situación, los ciudadanos acuden a las urgencias de su centro de salud o al Punto de Atención Continuada de San Juan, desde donde, en muchas ocasiones, son derivados nuevamente al hospital.
El resultado es una saturación constante en el complejo asistencial. Los pacientes, que ya han sido valorados por un médico de Primaria y acuden con un volante, deben pasar de nuevo por el triaje de enfermería hospitalario. Las salas de espera permanecen llenas hasta altas horas de la tarde, lo que provoca un profundo desgaste anímico entre los trabajadores.
La plataforma denuncia que el nuevo complejo asistencial es el único de España que ha abierto sus puertas sin un incremento de plantilla. Unas recientes elecciones sindicales han sacado a la luz el censo real: la plantilla orgánica oficial ronda los 4.000 profesionales, mientras que las necesidades reales obligan a mantener a más de 7.000 trabajadores en activo.
Además, al tratarse de un hospital de nivel 4, se incorporan periódicamente nuevas técnicas médicas. "Para hacer estas técnicas, que benefician al paciente, lo están haciendo los mismos profesionales, por lo que tienen que dejar de hacer otra cosa", explica la portavoz, recordando que los aumentos de personal para estos fines son prácticamente nulos.
Para paliar las abultadas listas de espera, la gerencia recurre sistemáticamente a las denominadas "peonadas", pagando horas extras para operar y pasar consulta en horario de tarde. La organización considera que este presupuesto debería destinarse a la contratación de personal fijo. Tampoco ven efectivos los contratos de fidelización de tres años para residentes, ya que, al no aumentar la plantilla estructural, estos profesionales se quedan sin plaza al finalizar el periodo, fomentando su marcha a otras regiones.
A falta de la actualización oficial, los registros internos muestran un volumen de pacientes acumulado preocupante. Solo en la especialidad de oftalmología existen más de 8.000 pacientes en lista de espera correspondientes a 2025, mientras que el servicio de traumatología acumula casi 4.000 personas pendientes de una intervención.
El proceso completo desde la primera visita al médico de familia hasta la intervención quirúrgica puede demorarse hasta 22 meses. Este periplo real del paciente incluye las siguientes fases:
A pesar de estas cifras, desde la plataforma reconocen el esfuerzo de los sanitarios, recordando que las pantallas del hospital registran más de 6.000 consultas diarias. Sin embargo, miran con preocupación la actual huelga de médicos. "Esto va a hacer que encima le echen toda la culpa a los médicos de las listas de espera, cuando ellos están pidiendo sus derechos", advierten.
La gestión de las derivaciones a otros centros de la comunidad es otro de los puntos críticos. Cuando un paciente rechaza ser operado en Zamora u otra provincia, la normativa autonómica lo penaliza enviándolo al final de la lista de espera. Los usuarios prefieren ser intervenidos y revisados por el mismo equipo quirúrgico que conoce su caso desde el principio para evitar complicaciones en los desplazamientos.
Finalmente, la plataforma señala la necesidad de una reorganización profunda en el medio rural. Aunque los cupos de pacientes son menores que en la ciudad, la gran dispersión geográfica y las distancias dificultan enormemente la asistencia, un problema de administración que, según denuncian, acaba mermando los derechos de los pacientes.
A la espera de conocer los datos oficiales, la plataforma estudiará las cifras antes de decidir, junto a las asociaciones de vecinos, sindicatos y partidos políticos que la conforman, si convocan nuevas movilizaciones en defensa de la sanidad pública.