La prueba adelanta sus horarios media hora para adaptarse al clima primaveral y reabre su plazo de inscripción para nuevos participantes.
El Ayuntamiento de Alba de Tormes y la asociación protectora de animales Pacto de Lealtad han fijado el próximo 3 de mayo como la nueva fecha para la disputa de la quinta edición de su tradicional canicross. La organización espera que esta jornada permita celebrar con normalidad una prueba ya consolidada en el calendario deportivo local.
El evento, que combina la actividad física y la convivencia con los animales, tuvo que ser suspendido el día previo a su celebración original, prevista para el pasado 8 de marzo. Las intensas precipitaciones dejaron el circuito impracticable para los corredores y sus mascotas.
El concejal de Deportes, José García, y la presidenta de la asociación Pacto de Lealtad, Rocío Gómez, han agradecido públicamente la comprensión mostrada por los 84 participantes inscritos inicialmente. Asimismo, han extendido este agradecimiento a todas las personas y entidades implicadas en el dispositivo organizativo.
Al celebrarse en un periodo más cálido, la organización ha decidido adelantar los horarios media hora respecto a la programación original. La jornada deportiva quedará estructurada de la siguiente manera:
Tras la finalización de todas las pruebas deportivas, tendrá lugar la habitual entrega de trofeos en la zona de meta. Además, la organización llevará a cabo un sorteo de obsequios entre todas las personas participantes.
Con el anuncio de la nueva fecha, el plazo de inscripción se reabre oficialmente para aquellas personas que deseen sumarse a esta quinta edición del evento deportivo albense.
Los interesados tienen a su disposición dos vías diferentes para formalizar su participación. De forma telemática, el trámite puede realizarse a través de la plataforma especializada Orycronsport.
Para quienes prefieran realizar la gestión de manera presencial, las inscripciones están habilitadas en el establecimiento Sandevy Pelukeros, situado en el propio municipio de Alba de Tormes.
La prueba estaba inicialmente programada para el domingo 8 de marzo. Sin embargo, la organización se vio obligada a decretar su suspensión apenas veinticuatro horas antes del inicio previsto.
Las intensas lluvias registradas durante las semanas previas, que continuaron cayendo en los días inmediatamente anteriores a la carrera, provocaron que el terreno se encontrara muy embarrado.
Esta situación impedía garantizar el desarrollo de la prueba en condiciones adecuadas y seguras, tanto para los deportistas participantes como para el bienestar de los animales, motivo principal que impulsó el cambio de fecha al mes de mayo.