Tras la celebración religiosa, las asistentes han participado en un chocolate solidario cuya recaudación se destinará a la restauración de la imagen del Niño Jesús de Praga.
En la tarde de este viernes de Cuaresma, la iglesia de los padres carmelitas descalzos se ha convertido en el epicentro de la devoción local. La Asociación de Mujeres de Alba de Tormes ha organizado y dirigido una emotiva celebración religiosa que ha congregado a numerosas vecinas del municipio.
El acto ha contado con la participación de la presidenta del colectivo, Nieves Sánchez, quien ha estado acompañada por un nutrido grupo de asociadas. Ellas han sido las encargadas de guiar a los fieles a través de las distintas estaciones de este ejercicio de piedad tradicional.
La liturgia ha estado compuesta por textos del Evangelio intercalados con reflexiones de Santa Teresa de Jesús. Durante las lecturas, se ha puesto en valor la fortaleza, el amor y la fidelidad de las mujeres que acompañaron a Jesucristo, así como su papel fundamental en la transmisión actual de la fe desde el ámbito familiar.
Como broche final a la ceremonia religiosa, los asistentes han tenido la oportunidad de venerar un relieve del Ecce Homo. Esta singular pieza, tallada por el propio San Juan de la Cruz, forma parte actualmente de la exposición temporal "San Juan de la Cruz, Esperanza de alto vuelo".
Durante la despedida del acto en el templo carmelitano, la organización ha repartido entre los presentes diversas imágenes de la Virgen María. Las estampas, entregadas como recuerdo de la jornada, representan la advocación de la Virgen del Monte Carmelo, considerada por la orden como la más excelsa de las mujeres.
Tras finalizar el tiempo de oración, la jornada ha concluido en un ambiente de convivencia fraterna. Las participantes han podido degustar un chocolate benéfico acompañado de bizcochos, cuyos donativos económicos tienen un fin patrimonial específico para la villa albense.
Toda la recaudación obtenida durante esta merienda solidaria se destinará íntegramente a los trabajos de restauración de la imagen del Niño Jesús de Praga. De este modo, la asociación contribuye de manera directa a la conservación del patrimonio devocional e histórico de la comunidad carmelitana.
Este encuentro anual ha logrado aunar con éxito la tradición religiosa y la convivencia vecinal. La iniciativa reafirma la importancia del colectivo femenino tanto en la historia de la fe como en la vida cotidiana de la Iglesia local.