Estamos en marzo y dentro de nada semana santa. Somos la última generación o lo hemos sido ya, que tiene recuerdos de lo que fue pasar una comida familiar primaveral campestre con los primos y los tíos. Nos lo han quitado todo. Vivimos en una sociedad enferma rodeados de injusticia contra la gente honesta y trabajadora. Estrés, presión, ausencia de futuro, comparación, estándares inalcanzables, bombardeo de mensajes en redes que te hacen sentir fracasado y que la culpa es tuya.
Así como existen los nuevos ricos existen los nuevos pobres. Estos no saben que son pobres porque disfrutan de un montón de lujos y comodidades pero no tienen capacidad de hacer ciertas cosas importantes que hacían sus padres como comprar un piso, pagar una buena educación o simplemente tener estabilidad económica. Los pobres tienen hijos, los nuevos pobres no, se siente culpables de no poder dar a sus hijos lo que les dieron sus padres por lo que terminan esterilizándose.
El cine español como siempre en el lado equivocado de la historia reconoce a Susana, otra actriz con la memoria distraída, que se abrazaba a Chávez el destructor de Venezuela y a los postulados de Hamas. Tenemos que correr una vez más otro paréntesis, pagado con dinero de todos. No los habrá con más méritos o es que ninguno quería venir a hacer de comparsa. La farándula está muy sobrevalorada. Ser popular por hacerte fotos delante de un cartón y por memorizar frases delante de una cámara no implican unas dotes intelectuales o nivel cultural superior al de cualquier honrado trabajador que se levanta a las seis de la mañana. Roma no dejaba acudir a los actores a actos de relevancia ni ceremonias religiosas, carecían de honestidad y consideración como hasta no hace mucho.
Los gobiernos no bajan los precios, los suben, porque son los mejores beneficiarios de la inflación. La falta de red eléctrica pone en riesgo 116.000 viviendas en los barrios nuevos de Madrid. Vivienda y alimentación consumen los ingresos de los ciudadanos en España. Lo que llaman escudo social no es más que el traspaso de rentas de los que trabajan a los que no lo hacen ni piensan hacerlo. Te dicen que la economía va bien y acto seguido que hay 60.000 familias que no pagan el alquiler, inquiniokupas, que deben ser mantenidas por ciudadanos corrientes. Es una locura. Si no cabe media Africa, media Sudamérica y medio Pakistán en España, ahora resulta también que estamos manteniendo viudas en Marruecos, Senegal y Túnez.
Mientras en EEUU la política esta que arde, nos podemos preguntar viendo el ateísmo europeo y la colonización musulmana si tienen razón. Trump al final ha atacado a Irán, no quedaba otra tras el beneplácito de Rusia y China. El mundo será un poco mejor. De momento no sabremos lo que va a durar la guerra ni a donde se va a extender. Esperemos que se solucione la situación pronto y no caigamos en otro callejón sin salida como Ucrania, en este caso está en juego también el petróleo fuente de energía mundial.
La UE no ha ayudado jamás en una causa justa. La UE ha protegido a Irán, Cuba, Venezuela y Ucrania en detrimento de sus propios ciudadanos europeos. Esperemos que la cueva de nigromantes y brujos de Bruselas no la vuelva a preparar. Con Mercosur acaba de dar una vuelta más de tuerca para la autodestrucción. Un tratado que no ha sido aprobado por el parlamento europeo ni se ha esperado a los recursos en los tribunales para su supuesta aplicación.
Menéndez y Pelayo afirmaba “quitad del mundo a los que rezan y habréis quitado a los que piensan, y a los que pelean por una causa justa, y a los que saben morir”. Se nota que alguien es inteligente cuando puede cambiar de opinión sin sentir que pierde una guerra.