Viernes, 23 de junio de 2017

La fiscal Teresa Peramato reclama un estudio criminológico y sociológico profundo para conocer las causas de la violencia de género

Afirma que las denuncias falsas existen y hay que combatirlas, pero las que resultan condenatorias no llegan al 0,1% de las presentadas (GALERÍA DE FOTOS)

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Coincidiendo con el X aniversario de la Ley Integral contra la Violencia de Género, la Asociación de Mujeres Juristas Themis ha organizado este jueves en el aula cultura de Caja Duero un curso para evaluar y proponer mejoras a la actual legislación. José Luis Sánchez, Fiscal Jefe de la Fiscalía de Salamanca, explicó durante la presentación que la puesta en marcha de los Juzgados de Violencia, a raíz de la Ley de 28 de diciembre de 2004, “supuso un impacto fuerte” con unos 460 juzgados en toda España que tienen competencias exclusivas o compartidas. En Salamanca, indicó, la violencia de género es el segundo de los tipos delictivos en las infracciones penales, “solo por debajo de los delitos por conducir bebido”.

Teresa Peramato Martín, fiscal adscrita a la fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer, hizo referencia a las denuncias falsas, afirmando que solo cuentan con los datos de la Fiscalía General del Estado, “descartando el criterio de prevalencia”. Existen y hay que combatirlas y perseguirlas, indicó, pero el porcentaje que resulta de las causas que se siguen por denuncias falsas que son condenatorias no llegan al 0,1% de las presentadas. En cuanto al perfil de las víctimas y de los agresores, manifestó que no hay perfiles porque caben todas las mujeres, “es un fenómeno desconocido” y reclamó un estudio profundo criminológico, sociológico, antropológico para conocer las causas, las características de la víctima bien distinta a la de otros delitos o las del agresor y las consecuencias. “Si lo conociéramos bien podríamos adoptar medidas eficaces”.

[Img #133530]Sobre los diez años de la Ley, la calificó como una herramienta “buenísima”, destacando que el mayor éxito se produjo en 2004 cuando se promulgó, refrendada por todos los partidos. Sin embargo, Teresa Peramato destacó que todavía queda mucho camino por recorrer, “quedan defectos y fisuras, estamos en el buen camino pero hay que avanzar hasta paliar el problema”. Para la fiscal, el problema radica en la educación y en otros criterios, no solo en una respuesta penal, que es necesaria, "pero no es la solución, tiene que ser multidisciplinar".

“Jueces y tribunales están para aplicar la Ley, no para hacer valoraciones o criticarla”

Manuela Torres, socia de la asociación, explicó que esta ley ha sido pionera y muy positiva en la lucha contra la violencia de género, aunque “hay que seguir avanzando y realizar nuevas propuestas”, entre ellas, explicó, la especialización de los profesionales que intervienen, la coordinación o que los Juzgados de Violencia asuman más competencias en otros delitos vinculados para que no haya dispersión de procedimientos. Respecto a qué falla en la Ley, incidió en que hay que plantear una formación en género, específica porque hay que entenderlo bien. “En ocasiones se entiende que si se retira una denuncia es falsa, sin ver la motivación que hay detrás”.

Torres se mostró preocupada por el descenso de las órdenes de protección, por lo que indicó que hay que hacer especial hincapié en la valoración del riesgo para proteger a estas mujeres y a sus hijos, víctimas directas. Además de llevar a cabo políticas de impulso y de sensibilización por parte del Gobierno, Manuela Torres afirmó que muchas veces “jueces y tribunales” se olvidan del principio de legalidad, es decir, “no están para hacer valoraciones sobre la Ley o criticarla, están para aplicarla en su justa medida, y eso en muchos casos flaquea, con resoluciones chocantes”.

La abogada aseguró que queda mucho camino por avanzar y explicó que sigue habiendo miedo por parte de la mujer a denunciar, más en tiempos de crisis, con más reticencias a la hora de romper con su agresor porque desconoce los recursos existentes. Sí nos preocupa, apuntó, que desciendan las denuncias porque no ayuda a visualizar el problema, “en muchas ocasiones no lo hacen y el principal objetivo nuestro es que rompan con el agresor”.  Para Torres, políticos e instituciones tienen que dar un ejemplo y declaraciones como las del alcalde de Valladolid “no ayudan mucho a dar una realidad de igualdad entre los sexos”, añadiendo que quienes ríen los chistes machistas o misóginos “son cómplices de la violencia.

Fotos: Cristina de la Cuesta